Un artista en el banner

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 23 de abril de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Jelly Ghosts” una performance de Girolamo Marri, un “hombre interfaz” en el banner de Arshake.

Iconoclasta, irónico y entretenido, Girolamo Marri emerge del banner de Arshake como si fuera un anfitrión digital. Es un hombre interfaz, cuyo cometido es empezar algo que en realidad ya está aconteciendo, así que no consigue definir lo que está haciendo y su performance se perfila como una némesis de los célebres TED Talks (“Ideas worth spreading“). Inseguro e indeciso pero a la vez contundente, Marri derrumba la sonrisa y la confianza de ponentes con “ideas dignas de difundir”. Estamos hablando de Jelly Ghosts, una performance para la red de este joven artista italiano afincado en Londres, recientemente estrenada en Arshake, una plataforma editorial online que ha transformado su banner de apertura en un espacio para la producción y presentación de proyectos artísticos específicos. El de Girolamo Marri es el tercer proyecto de un ciclo que ha contado anteriormente con las obras de Chiara Passa y Cristian Rizzuti.

Esto no es un experimento”, afirma Marri, que en realidad es un incansable experimentador de técnicas y soportes. El artista intenta definir lo que está haciendo pero no le salen las palabras, busca algo que no encuentra… una imagen en su portátil… vacila, reflexiona y continúa sin pronunciar palabra. La performance online de Girolamo Marri articulas interminables pausas, a través de 88 breves vídeo secuencias aleatorias, centradas en la virtualidad y las relaciones mediadas por las tecnologías.
Marri se convierte en un interruptor para cambiar el color del espacio, invita el público a tomar instantáneas y recomienza a dudar. Principalmente le inquieta esclarecer el significado de iniciar algo, intenta introducir unos puntos clave y toma un sorbo de agua antes de otra larga espera de algo que nunca tendrá lugar y que le acerca al presente perpetuo e interminable de El desierto de los tártaros del novelista italiano Dino Buzzati.

La performance online de Girolamo Marri se desarrolla a través de 88 breves vídeo secuencias.

Jelly Ghosts se enmarca en una serie de trabajos de Marri, que indagan cuestiones vinculadas con la comunicación y la no-comunicación, el uso de símbolos convencionales y el concepto de tiempo. Por medio del banner, el artista penetra en la esfera íntima de quien mira instaurando un contacto, que anticipa algo que debería acontecer, aunque sigue estancado en su inicio”, explica al Silicio Elena Giulia Rossi, fundadora de Arshake y comisaria del ciclo de obras para el banner.

La plataforma digital Arshake apareció en 2011 como un proyecto editorial artístico de vanguardia, que se interesa en clave tanto práctica como teórica de arte y tecnología. Fundado por Elena Giulia Rossi, en colaboración con artistas y críticos italianos e internacionales, Arshake es un proyecto integrador, que se dirige a un público amplio y ha sido concebido como respuesta a la necesidad de disponer de un espacio-contenedor, libre de estructuras burocráticas, para el arte online. “Arshake está creciendo y enriqueciéndose con muchas sinergias, iniciativas editoriales y artísticas como el mismo banner, que se estrenó el pasado mes de diciembre. Los proyectos artísticos permanecen unos dos meses y luego desaparecen, porque queremos que las obras se puedan experimentar en tiempo real y durante un periodo determinado en el banner de Arshake, como en cualquier otro espacio expositivo”, indica Rossi.

Antes de la obra de Girolamo Marri, que permanecerá online hasta el 18 de mayo, se presentó Fourth Dimension Banner de Chiara Passa, una pionera de la investigación de los espacios virtuales, que propone una reflexión sobre la arquitectura del banner y el interfaz en general.

Fourth Dimension Banner forma parte de la serie Live Architectures, instalaciones digitales e interactivas, concebidas para repensar la arquitectura. En este caso el interfaz se convierte en un medio para llevar a cabo un viaje onírico y real a la vez, donde la animación es el vehículo para acceder a la misma arquitectura del banner.
“Es una dimensión imaginaria y real de aquella zona liminal que es el interfaz, una delgada capa, una epidermis tecnológica que ha sobrepasado su papel fronterizo entre el mundo interno y externo”, explica Rossi.
Chiara Passa lleva una larga trayectoria investigando los cambios del espacio líquido a través de una variedad de técnicas, tecnologías y dispositivos como animaciones, videoinstalaciones, net.art, proyectos interactivos y videomapping, que permiten experimentar las diferentes configuraciones del espacio y de cómo evoluciona en relación al lenguaje informático y la interacción con los seres humanos.

“Los tres trabajos producidos hasta la fecha han sido elegidos por el equipo de Arshake entre los artistas que se encontraban en sintonía con nuestro proyecto y filosofía”, explica Elena Giulia Rossi destacando que de toda forma, los criterios pueden cambiar en el futuro.

“Oltre l’attesa” de Cristian Rizzuti, una intervención visual que el pasado diciembre inauguró el banner de Arshake.

El banner de Arshake se inauguró con la performance generativa Oltre l’attesa del joven artista italiano Cristian Rizzuti, que despliega una reflexión sobre el tiempo y la memoria a través de una biografía por imágenes en continua evolución. “Con Oltre l’attesa, una intervención visual en tiempo real, se pudo presenciar una investigación sobre las técnicas artísticas del pasado”, recuerda Rossi, recordando cómo este proyecto ha sido llevado a cabo en colaboración con el crítico italiano Antonello Tolve.

Ashake ha sido desde sus comienzos un generador de sinergias. Lo demuestra la colaboración con Cristian Rizzuti, que se ha encargado de la creación del logo a partir del Manifesto de Arshake, dando forma a una obra de lettering, donde las palabras extrapoladas del Manifesto se convierten en tags (etiquetas), cuyas dimensiones definen su peso y presencia en el espíritu del proyecto.
Por lo que se refiere a las producciones futuras, Elena Giulia Rossi no quiere anticipar nada porque prefiere la sorpresa, aunque asegura que en el espacio se alternarán diversas disciplinas como street art o la danza y artistas especialmente interesados en trabajar con el espacio y las dimensiones. “Nuestra intención es estimular el mestizaje y la experimentación entre lenguajes diferentes y artistas tanto jóvenes como afirmados en Italia y en el mundo”, concluye la comisaria y productora.

¿Qué hora es? ¡Es la hora del arte!

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 24 de marzo de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Everything always everywhere.com” de Rafaël Rozendaal en “FULL SCREEN”. Foto cortesía Xpo Gallery: Vincianne Verguethen.

El chascarrillo se iba difundiendo como un mantra entre el público que abarrotaba la Xpo Gallery de París el día de la inauguración de FULL SCREEN, la más reciente provocación del artista, activista y comisario alemán Aram Bartholl: una exposición colectiva que plantea el fin de la pantalla como la hemos conocida hasta ahora.
Vídeos, animaciones y proyectos de net.art, en total 12 obras de artistas tan célebres como el mismísimo Ai Weiwei y jóvenes creadores reconocidos como Evan Roth y Rafaël Rozendaal, se exponen simultáneamente en una pantalla desmesuradamente grande y en unos relojes inteligentes (smartwatch) que los visitantes puede llevar en la muñeca.

“Cada obra se presenta de forma independiente en un reloj de pulsera y al mismo tiempo todas las 12 piezas se alternan por dos minutos en una pantalla de grandes dimensiones”, explica al Silicio Aram Bartholl, para justificar su bizarra puesta en escena. La protagonizan unos relojes que han perdido su función originaria y que pese a ser de última generación, parecen anticuados por su tamaño y una pantalla gigante de diez metros de largo, apoyada en el suelo de la Xpo Gallery, que con sus dimensiones exageradas llega a crear un efecto pixelado en el que prácticamente se pierde la calidad y la definición de la imagen.
“Las pantallas desaparecerán pronto como objetos físicos para ser reemplazadas por una luz láser proyectada directamente en la retina del ojo. Los píxeles hacinados en un rectángulo serán historia igual como la pintura al óleo es historia al día de hoy”, indica Bartholl, que ha realizado una selección de obras audiovisuales originariamente concebidas para soportes y presentaciones distintas de la pantalla tradicional.

Entre los 12 participantes de FULL SCREEN, la estrella internacional es el artista y disidente chino Ai Weiwei, un creador que se ha enfrentado al silencio y la censura que le imponía gobierno chino armado del enorme eco que le podía ofrecer una plataforma como Internet. Una cuenta en Twitter con más de 240.000 seguidores y sendos proyectos en la red como la WeiweiCam o Moon, realizados con la colaboración de Ólafur Elíasson, demuestran hasta qué punto Ai Weiwei utiliza la red. En la Xpo Gallery el artista presenta Dumbass, un vídeo musical de cinco minutos de duración que ha tenido una fuerte repercusión en YouTube, creado en colaboración con el músico Zuoxiao Zuzhou. Dumbass es uno de los temas que componen el álbum The Divine Comedy, que se publicó para celebrar el segundo aniversario de la liberación de Weiwei después de 81 días de reclusión.

Entre las demás obras, todas más estrechamente relacionadas con el medio digital, destacan propuestas muy logradas como el reloj de arena digital de Vincent Broquaire. Minute after minute escenifica unas animaciones digitales que cuestionan como nos enfrentamos a los dispositivos electrónicos y el significado del tiempo y la materia cuando se trabaja con soportes digitales. Es un reloj también Sémantique du présent non exhaustif de Paul Souviron, donde la manecillas han sido sustituidas por símbolos religiosos y emblemas de sociedades secretas.

Conocida por sus performances en la red, delante de una webcam, que recuerdan los trabajos de Alex Bag y Pipilotti Rist, la californiana Petra Cortright presenta Buggin out, un vídeo de solo dos minutos, “porque –afirma ella– nadie aguanta más que eso”. En Buggin out como de costumbre, actúa dejándose mirar, coqueteando con el espectador y manipulando su imagen modificando el tamaño de sus ojos en tiempo real como si fuera un dibujo manga o un lienzo de Margaret Keane.

“The Sleeping Sunset” de Constant Dullart. Foto cortesía Xpo Gallery: Vincianne Verguethen.

El net.artista francés Constant Dullart participa con una animación inspirada en su proyecto para la web The Sleeping Internet, donde el buscador de Google oscura rítmicamente la navegación simulando el proceso de pausa de un ordenador Apple. En The Sleeping Sunset sucede lo mismo a partir de una imagen que ha circulado en las redes sociales y los medios de comunicación el pasado mes de enero y que finalmente ha resultado ser falsa. Esta imagen logró dar a conocer de manera viral que el gobierno chino hacía frente a la espesa capa de contaminación de Pekín permitiendo ver a sus ciudadanos los amaneceres en una pantalla gigante en la plaza Tiananmen.

“Aztec Ballad” de Raquel Meyersen en “FULL SCREEN”. Foto cortesía Xpo Gallery: Vincianne Verguethen.

 

“La reciente evolución de las tecnologías informáticas sugiere una inminente extinción de las tradicionales pantallas físicas, poniendo de relieve la necesidad de dar una respuesta a cómo se presentarán en el futuro las obras concebidas para ser proyectadas”, reflexiona Bartholl, un artista que lleva ya una década rompiendo esquemas con sus exposiciones alternativas. Desde que descubrió lo interesante que podía ser empotrar una memoria USB en una pared, se ha dado a conocer por curiosas iniciativas como los DVD Dead Drop, exposiciones para llevar que el público podía conseguir introduciendo un DVD virgen en una grabadora empotrada en una pared del Museum of the Moving Image de Nueva York o los Speed Show, exhibiciones extemporáneas de net.art en cibercafés que duraban menos de un día o la controvertida muestra de 2013 con obras de net.art offline, en la misma Xpo Gallery de París.

“Everything always everywhere.com” de Rafaël Rozendaal en una pantalla gigante. Foto cortesía Xpo Gallery: Vincianne Verguethen.

Entre los artistas más conocidos de FULL SCREEN no podía faltar el ubicuo Rafaël Rozendaal con everything always everywhere.com, una de sus típicas páginas web abstractas y coloreadas. Falta poco para que Rozendaal alcance los 100 ejemplares de su numerosa y afortunada serie de piezas sencillas y eficaces, que luego vende como si se tratara de lienzos digitales en la red.

Evan Roth regresa con un nuevo proyecto de net.art, que cuestiona las leyes estadounidenses creadas para proteger el derecho de autor hasta 70 años después de la muerte de un creador. En christopher-george-latore-wallace.com, Roth presenta un reloj de cuenta atrás del tiempo, para poner en evidencia que el trabajo artístico del rapero Christopher George Latore Wallace, conocido como The Notorious BIG, no será del dominio público antes de 2067. Este proyecto pone en tela de juicio las leyes del derecho de copia, que protegen exclusivamente la industria musical y al día de hoy resultan obsoletas, aún más teniendo en cuenta que la cultura de la remezcla fue inventada por la propia escena rap.

“Obras para llevar” en “FULL SCREEN” (Paul Souviron, Sara Ludy y Jennifer Chan). Foto cortesía Xpo Gallery: Vincianne Verguethen.

La selección se completa con propuestas de Jennifer Chan, Oliver Laric, Sara Ludy, Raquel Meyers y Addie Wagenknecht, que sorprenden por su puesta en escena, ya que no suele ser habitual ver el público mirar una obra en un reloj de pulsera. “Vamos a celebrar las buenas y viejas pantallas mientras aún las tenemos. Perdone, pero ¿sabe qué hora es?”, concluye Bartholl.

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Las chicas del código

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 06 de marzo de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Villa quitapenas” una experiencia de escenografía interactiva y una historia de bicicletas de la joven compañía emergente La Lola Boreal.

Hay diferentes formas para celebrar el 8 de marzo. Nosotros hemos elegido femCode <Arte+Mujeres+Tecnología>, una exposición relámpago de obras new media creadas por jóvenes mujeres artistas, que se inaugura hoy en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). La muestra, que se podrá ver sólo hasta el próximo lunes (domingo cerrado), es una iniciativa del Máster en Artes Visuales y Multimedia de la UPV, que aprovechando las celebraciones del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), ha decidido presentar algunos de los proyectos más significativos producidos por las creadoras que se han formado en los últimos siete años en el Máster AVM. Todos los trabajos, que se presentan en distintos espacios de la Facultad de Bellas Artes UPV (ver plano exposición), han sido realizados por mujeres artistas que desarrollan sus proyectos haciendo uso de múltiples recursos y enfoques tecnológicos: imagen digital, audiovisuales, arte sonoro, performance, instalaciones interactivas y proyectos online. “Son obras que pueden ayudarnos a visualizar nuevas formas de hacer en la relación entre mujer, arte, tecnología y sociedad [MATS]”, matiza el nutrido grupo de artistas y docentes del Máster AVM que ha seleccionados las obras.

La propuesta femCode <Arte+Mujeres+Tecnología> consta de dos partes: por un lado la exposición y por el otro la edición de un DVD monográfico sobre la relación MATS, que incluye entrevistas a las autoras y un apartado de reflexión teórica, realizado por los docentes.

Hete aquí nuestra “panorámica relámpago” de algunas de las propuestas más destacada, si bien invitamos todos aquellos que pueden acercarse a la UPV de Valencia a no perder la oportunidad de disfrutar gratuitamente lo que se está creando en España a través del Máster AVM, una de las principales canteras creativas de nuestros país.

En Folding Pattern la artista y comisaria argentina afincada en Valencia Cristina Ghetti y Emanuele Mazza proponen una investigación sobre la percepción, centrada en el uso de las herramientas digitales para realizar piezas que se pueden considerar una evolución del arte abstracto, cinético y óptico (op-art). Emblemático de la versatilidad del medio digital Folding Pattern es un trabajo en proceso, que se puede presentar en diferentes formatos: web, video instalación, live set o instalación interactiva.

Efecto doppler de Ana Teresa Arciniega es una instalación sonora que ofrece al usuario la posibilidad de experimentar el homónimo fenómeno acústico (tal como lo es el sonido de una ambulancia), poniendo en evidencia las variaciones de frecuencia que aparecen cuando se percibe una onda procedente de una fuente sonora en movimiento. El proyecto, que pretende explicar cualitativamente el fenómeno acústico, se puede apreciar también de forma remota, descargando el programa original en el ordenador doméstico.

Bloomsday de Andrea Canepa plantea una nueva aproximación a las monumentales 24 horas literarias de James Joyce. “La idea es proyectar cada palabra de Ulises por separado generando una secuencia cuya reproducción dure 24 horas y haga coincidir el tiempo ficticio con el real”, explica Canepa.

Aurora Diago y Miriam Esteve, miembros de la joven compañía emergente La Lola Boreal, presentan Villa quitapenas, una experiencia de escenografía interactiva que utiliza nuevos medios y tecnologías afines aplicados al teatro y la danza. “Villa quitapenas no es sólo un espectáculo de danza, es una historia de bicicletas en la que el público puede ser el protagonista”, matizan Aurora Diago y Miriam Esteve asegurando que en Villa quitapenas la danza, el audiovisual y el juego conseguirán que disfrute toda la familia.

Carolina Vallejo Martínez ha desarrollado Paint to music, una aplicación interactiva para la web, programada en Processing, que a partir de una interfaz gráfica experimental se propone establecer una interacción entre humano y computadora lúdica y al mismo tiempo creativa, por medio del gesto de dibujar. “Paint to music es un instrumento sonoro donde el usuario puede jugar a componer gráficamente el sonido”, resume la artista.

“Across the Window Pile” un proyecto de net.art de Rocío García aka Hanna Schultz.

Muchas de las propuestas de femCode <Arte+Mujeres+Tecnología> son proyectos de net.art como Across the Window Pile de Rocío García aka Hanna Schultz, que reflexiona sobre la construcción de nuevos procesos narrativos a través de la reutilización de viejas interfaces gráficas.
En cambio Loli Moreno participa con Talk_About_City, un proyecto online, que trata de la imagen de ciudad ideal, la identidad del sujeto en el espacio público y la pérdida de las relaciones sociales, para encontrar una manera de dar visibilidad a las opiniones de la ciudadanía sobre lo que pasa en su ciudad. En Talk_About_City es posible aportar respuestas a esas cuestiones a través de una web colaborativa, dirigida principalmente a los ciudadanos de Valencia. “Esperemos que dejen en un mapa virtual sus historias de vida, procurando que esa visibilidad configure otra imagen de la ciudad, distinta de la que imponen el poder político y económico”, explica Loli Moreno.

Finalmente con Brother, can you spare a dime?, una aplicación que explora las posibilidades de la re/escritura en tiempo real, Azahara Cerezo transforma las normas para los anunciantes de Facebook, en función de las variaciones de las cotizaciones de la misma compañía en la bolsa de Wall Street.

“Cronopia” una instalación interactiva de Anna Katarina Martin.

Además de estas obras, los visitantes de FemCode <Arte+Mujeres+Tecnología> tendrán interesantes sorpresas. Entre instalaciones y piezas sonoras, como las creaciones de Sara Galán o Nacarid López, hay 32 obras. Todas no se pueden reseñar en un único artículo, pero ya que la iniciativa se inscribe en las celebraciones del Día Internacional de la Mujer, queremos por lo menos mencionar todas las artistas presentes: Patricia Aragón, Magda Arques, Alejandra Bueno, Vanessa Colareta, Mercedes Cuenca, Izaskun Etxebarria, Beatriz Escribano, Blanca Giménez, Esther González, Neus Lozano, Anna Katarina Martin, Lucía Montero Sánchez de las Matas, Yasmina Morán, Esperanza Moreno, Inés Parcero, Giorgia Partesotti, Iona Pergo, Giulia Perli, Gisela Plasencia, Julia Puyo, Laura R. Moscatel y Adriana Román.

El primer barco de Madrid zarpará desde Medialab-Prado

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 20 de enero de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Polizone” una instalación interactiva de INTACT Project que vincula telemáticamente la capital con Donostia y Montreal. Foto: Maku López.

Amarrado en la Sala Alameda del Medialab-Prado, un barco muy especial levará anclas esta semana. “Estamos listo para una travesía llena de peligros pero sobretodo muy emocionante”, aseguran Sara Malinarich y Manuel Terán de INTACT Project, que coordinarán una tripulación compuesta por más de veinte artistas. Polizone es al mismo tiempo una instalación interactiva y un barco telemático, recreado hasta el mínimo detalle gracias a las nuevas tecnologías. Sus 15 metros de longitud soltarán amarras a las 19 horas del próximo miércoles 22 de enero, para navegar entre grandes pantallas en un mar de código binario, embravecido por viento y olas digitales. El público presencial podrá participar activamente en un experimento creativo, que se puede definir una acción telecompartida en tres nodos. Por ello en el Medialab de Madrid convergerán aportaciones sonoras y elementos audiovisuales, procedentes en tiempo real de las otras dos sedes del proyecto: el Centro de Arte Contemporáneo Arteleku de Donostia-San Sebastián y el laboratorio Matralab de la Concordia University de Montreal (Canadá).

Polizone es la tercera y última fase del proyecto Huésped, una apuesta muy atrevida y quizás la obra basada en técnicas de telepresencia más compleja que nunca se haya realizado. Con telepresencia nos referimos a modificaciones y manifestaciones en un espacio real que se controlan a través de la red con herramientas informáticas. Aunque sea en el ciberespacio, todo viaje que se respete comienza con una salida, así que quien quiera participar en el estreno tendrá como única oportunidad este miércoles 22 de enero aunque el Medialab-Prado ofrecerá el evento en la red a través de una retransmisión en streaming.

“Polizone”. Detalle del Faro robótico controlado desde Donostia. Fotografía: Maku López.
Todo arrancará con la entrada en escena de una performer, María Alba, que representará un viajero imaginario cargado con un maletín, algo así como un “nodo de telepresencia artística móvil”, que consta de tres placas de Arduino, cuya función será activar los demás recursos audiovisuales repartidos por la Sala Alameda. El suelo cobrará vida gracias a unas proyecciones que plasmarán las olas del mar, que serán a la vez la cubierta del barco y podrán ser observadas también desde la planta cero del Medialab-Prado, donde al mismo tiempo actuarán los músicos de En Busca Del Pasto. “Estas proyecciones se controlarán desde Donostia y darán vida a un mar interactivo que se transforma en tiempo real por efecto de un sensor biométrico que mide las pulsaciones cardíacas de un farero”, explican al Silicio, Sara Malinarich y Manuel Terán aludiendo a Jaime de los Ríos, que desde Arteleku y con la colaboración de Daniel Tirado controlará el faro. Este último es un elemento robótico dotado de un espejo que reflejará en toda la sala una proyección del artista madrileño Juan Cedenilla a.k.a Whoun. “Jaime de los Ríos tendrá una linterna de LEDs colocada en un ojo. Su rostro se proyectará en un lateral de la Sala Alameda y según mueva la luz por la pantalla, el faro se moverá de forma equivalente”, explica Malinarich para aclarar como controlarán desde Donostia el faro robótico ubicado en Madrid.

 

“Polizone”. Un mar de código binario, embravecido por viento y olas digitales. Fotografía: Maku López.

El barco de Medialab-Prado dispone también de un timón del escultor Javier Pérez Aranda, colocado en la popa y de una vela que se utilizará como pantalla para visualizar una proyección creada en tiempo real por Alexandre Berthier. Estos dos elementos serán tele-controlados desde el Matralab de Montreal por Alexandre Berthier, con la colaboración de Fred Tremblay. Los movimientos del timón harán girar físicamente la vela, sincronizando los movimientos del barco con el paisaje virtual por dónde navega.
“Al mismo tiempo desde Montreal el compositor Michal Seta enviará música en directo, cuyo nivel de intensidad sonora hará variar la fuerza de seis ventiladores, que inflarán la vela y darán velocidad al avance del barco, en relación a una proyección interactiva en 3D de Abraham Manzanares, situada en frente del Polizone”, indican Malinarich y Terán. Los temas de Michal Seta junto con la música realizada en Medialab por En Busca Del Pasto, contribuirán a controlar la velocidad de navegación. En Montreal el público será sólo espectador, mientras que en Madrid podrá participar animado por el músico brasileño Diego Ain en una jam session, que también influirá sobre la velocidad del barco.

“Polizone” en la Sala Alameda de Medialab-Prado. Infografía: ZNN de Jorge Ruiz Abánades.

En definitiva Polizone es una grande instalación telemática, donde convergen en tiempo real datos locales y remotos que van definiendo una escenografía audiovisual y sonora, a través de un complejo sistema de pantallas y elementos robóticos. Todos los dispositivos han sido diseñados y programados por Manuel Terán, fundador de INTACT Project (Interfaz para la Acción Telecompartida) con Sara Malinarich, una pareja de artistas interdisciplinarios, originarios de Chile y afincados en Madrid, que están alterando el concepto de arte interactivo y telepresencia mediante una investigación pionera: el proyecto Huésped, del que Polizone representa la tercera y última fase. Su objetivo es añadir componentes de interacción física a la telepresencia con el fin de convertirla en una experiencia multisensorial, que permita llevar a cabo acciones artísticas telecompartidas, en las que intervienen varios creadores ubicados en lugares lejanos entre ellos.

Manuel Terán y Sara Malinarich (INTACT Project) en Medialab-Prado, Madrid.

“Queremos sentar las bases de una telepresencia participativa, inmersiva e interactiva, que funciona en distintos niveles al mismo tiempo, en la que tiene especial importancia el contenido y la dramaturgia”, aseguran Malinarich y Terán. La primera fase del proyecto Huésped tuvo lugar el pasado mes de marzo entre el Centro de Arte Arteleku de Donostia y el Centro de Innovación BBVA de Madrid. En aquella ocasión se testó un sistema de control vía web con una intervención, durante la cual se manipularon y desplazaron objetos a distancia mediante los impulsos enviados a través de un casco de ondas cerebrales.
La segunda fase tomó forma en Madrid, el pasado verano, con la presentación de Overflow. Una nota de suicidio, una videoperformance que, bajo el lema “sensorización de la pantalla”, materializa el acto de provocar fuego a distancia. A partir de esta segunda fase se estableció en Madrid un nuevo nodo del proyecto, el nodo Medialab-Prado, que a través de una convocatoria abierta ha llevado a la creación de Polizone.

Huésped es un proyecto totalmente autofinanciado, que ha conseguido superar las dificultades inherentes a los proyectos colaborativos e implicar varios centros internacionales. “Esta pieza ha servido para poner en práctica un nuevo modelo de trama o guión al que llamamos dramaturgia vertical, en el que no sólo están sucediendo cosas simultáneamente, sino que interactúan entre ellas a distancia, realizando modificaciones sustanciales de los espacios. Un proceso que lleva a desentrañar una nueva clase de dialéctica, vinculada a la transformación metafórica que sufren las señales”, explican Malinarich y Terán, refiriéndose a cómo, por ejemplo, el sonido creado en la performance se transforma en viento y fuerza motriz del barco.

“Polizone” de INTACT Project se estrena el miércoles 22 en Medialab-Prado. Foto: Maku López.

Desafortunadamente este formato de obra es algo que acontece sólo en un momento determinado. Al tomar vida gracias a las aportaciones conjuntas de muchos artistas, Polizone es una experiencia que no puede ofrecerse de forma permanente durante un periodo como una instalación artística corriente. Por lo tanto se podrá disfrutar en Madrid sólo el miércoles 22, desde las 19 horas hasta el cierre del Medialab-Prado a las 21 horas. ¿Qué más podemos decir? Es un barco y quien quiere participar en el viaje tan sólo tiene que llegar antes de su salida y no hace falta sacar billete, porque el evento es gratuito hasta llenar el aforo.

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Artefactos sonoros y sonidos de vanguardia desde México DF

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 12 de diciembre de 2013 – Entrada original en EL PAÍS

Los “Magnetófonos” de Iván Puig, unos de los artefactos sonoros que se presentarán en los jardines del CNART (México DF).

Puede que en las últimas décadas la investigación sobre instrumentos musicales se haya estancado, para centrarse en el desarrollo científico y tecnológico, pero esto no significa que no se estén creando nuevos artefactos sonoros, sobretodo en ámbito artístico. Lo demuestra el evento que tendrá lugar este sábado día 14 de diciembre, en México DF. De las 13 a las 17 horas en los jardines del Centro Nacional de las Artes (CNART) se celebrará la primera edición de FACTO, un Festival de Artefactos Sonoros, concebido por el artista y comisario mexicano Arcángel Constantini, que se enmarca en el Festival Luces de Invierno, organizado por el Consejo Nacional por la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA).
Se trata una ocasión única para que nuestros lectores en el DF conozcan el trabajo de 15 artistas, estrechamente vinculados con la tecnología, que presentarán al público sus instrumentos sonoros, experimentarán con ellos y realizarán una jam session colectiva.

Performance de Arcángel Constantini con el “8 X 8 Ω 1 bit”.

“Se establecerán 15 espacios y desde cada uno de ellos se emitirán sonidos amplificados simultáneamente, generando un flujo sonoro que inundará los jardines del Centro Nacional de las Artes”, explica Constantini al Silicio. El artista comisario ha diseñado un programa planteado como una improvisación musical, donde el público está invitado a deambular entre en los jardines del CNART, disfrutando de las tesituras sonoras y descubriendo lo último en tecnología de vanguardia.

Las piezas de los 15 artistas bien representan la exuberante creatividad de la escena contemporánea latino americana, que desde hace unos años se está imponiendo sobre la creación electrónica occidental con obras muy originales y bien resueltas desde el punto de vista formal y tecnológico. En particular el panorama mexicano destaca por obras de corte low tech, con dispositivos que no desprecian el uso de componentes talladas en madera. Estas piezas, que parecen surgidas de un laboratorio artesanal de antaño, representan una respuesta alternativa a una década de instrumentos casi industriales, como los que se realizan en muchos laboratorios artísticos occidentales, que en nuestra opinión se han estancado demasiado en el paradigma formal del open source.

Un ejemplo de todo esto son los Magnetófonos de madera, que su creador Iván Puig define unos “instrumentos de exploración sonora y a la vez una serie en proceso”, que emplean como materia prima las cintas magnéticas de viejos estudios de grabación. “Los fragmentos de cinta son colocados en los artefactos de manera aleatoria. En la recuperación de sonidos desechados, se deconstruyen segmentos de historia audible. El reciclaje generado indaga en los procesos cognitivos sonoros y su permanencia en la memoria”, indica Puig, cuyo trabajo se centra en reciclar y alargar la vida de los objetos obsoletos, inventando otras formas posibles. “Me gusta que la gente se sonría cuando la pieza detona en su interior. Me gusta pensar que el arte tiene una fuerza transformadora, política y creativa, con resultados concretos y tangibles y también con efectos sublimes y sutiles”, explica Puig que conocimos en las páginas del Silicio con SEFT-1, una extraordinaria Sonda de Exploración Ferroviaria Tripulada, realizada en colaboración con Andrés Padilla Domene.

“ÜberSonic” de Leslie García, un artefacto sonoro que permite interactuar con formas intangibles.

Tiene un corte artesanal también ÜberSonic de Leslie García, otra creadora que reseñamos anteriormente en el Silicio por sus experimentaciones sonoras con las plantas. “ÜberSonic es una serie de piezas open-hardware, que utilizan señales residuales de radio frecuencia para producir procesos de síntesis de sonido. La intención principal es desarrollar unas esculturas sonoras capaces de comunicarse como una red, utilizando la información física proveniente de distintos sensores”, explica García para describir un proceso que materializa los señales residuales, imperceptibles para nuestros sentidos y permite interactuar con formas intangibles.
Leslie García presentará en los jardines del CNART también Kupa, una investigación en proceso realizada en colaboración con Cinthia Mendoça, que aborda la transformación de la actividad bioeléctrica cerebral y sus posibles materializaciones.

8 X 8 Ω / 1 bit. Un artefacto sonoro electromagnético de Arcángel Constantini.

No necesita presentación Arcángel Constantini, creador multimedia y comisario, del que a menudo hablamos en el Silicio. Punta de diamante de toda una generación de artistas mexicanos y pionero de la escena internacional del arte electrónico, Constantini participa en el festival con 8 X 8 Ω / 1 bit, por definición un “hacking electromagnético”. Se trata de un dispositivo electrónico único, que utiliza ocho bobinas con micro controladores programados con un bit, un valor binario que controla el voltaje que circula en el dispositivo. Los sonidos que esta obra produce, se generan a través de la conversión de la corriente eléctrica a través del fenómeno de la inducción electromagnética.

Imposible describir aquí todos los artefactos sonoros que se presentarán el sábado en el DF. La única solución es acercarse a los jardines del CNART (o a las webs de los artistas) para disfrutar de una tarde única en compañía de Leslie García, Iván Puig, Marcela Armas, Yair López, Hugo Solís García, Gilberto Esparza, Yurián Zerón, Víctor Hugo Rodríguez, Bárbara Lázara, Juan Pablo Villegas, Juan Jose Rivas, Taniel Morales, Iván Abreu, Daniel Lara Ballesteros y Arcángel Constantini.

Nosotros cerramos nuestra panorámica con Gilberto Esparza, cuya obra investiga las relaciones entre tecnología y naturaleza. Este artista mexicano utiliza la biotecnología y la robótica para crear piezas que exploran el impacto de la tecnología en diversos aspectos de la vida cotidiana. En los jardines de CNART presentará BioSoNor, el segundo prototipo de un instrumento musical, que funciona alimentado por la actividad eléctrica de unos microorganismos.

“Cada uno de los participantes ha estado desarrollando una práctica artística significativa, en la que constantemente se vinculan los procesos de la tecnología con las poéticas del arte, produciendo artefactos sonoros, que dialogan con distintos modelos de producción”, concluye Constantini.