Recorridos creativos virtuales para una ciudad real

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 14 de julio de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Golpe de Flores” de Manel Bayo transforma las fachadas de diferentes edificios de Girona, llenándolas de luz, color y sonido.

Más allá de los atractivos conocidos, existe una inesperada Girona creativa que, por segundo verano consecutivo, sale a la calle gracias a una innovadora iniciativa del Centro de Arte Contemporáneo Bòlit. La idea es acercar los contenidos expositivos al público, sacándolos de las paredes del museo, como ya se hizo el año pasado con los itinerarios sonoros geolocalizados de Viaje extra-ordinario, que se podían descubrir y escuchar a través de una aplicación para móviles. En cambio, este verano Filtres APPart se plantea como una exposición que se puede disfrutar de dos maneras diferentes: físicamente visitando las obras instaladas en la Sala Fidel Aguilar del Bòlit_LaRambla, el hall de cuatro hoteles y la vía pública, y virtualmente a través de una aplicación gratuita para dispositivos móviles.

Comisariada por Sol Riera, Filtres APPart es una exposición que despliega las obras de Manel Bayo, Bussoga (Irina Grosu y Josep Motas), Mar Serinyà y David Ymbernon, a través de cuatro recorridos creativos, pensados para redescubrir la ciudad de Girona. “Cada uno de los artistas reflexiona sobre diferentes rincones urbanos, a partir de una mirada y un estilo concretos, con la intención de atrapar aquellos detalles que a menudo pasan inadvertidos en el entorno cotidiano”, explica Sol Riera. La muestra, que se presenta simultáneamente en distintos espacios de la ciudad, se mantendrá abierta hasta finales de agosto. Sin embargo su duración puede alargarse indefinidamente a través de los contenidos que proporciona la homónima aplicación, desarrollada para dispositivos iOS y Android por IKrapps, la empresa creativa del artista e investigador catalán Kenneth Russo.
“Desde la aplicación se puede acceder a los cuatro recorridos creados por los artistas y a toda la información relativa a la exposición. Si te encuentras en Girona y quieres hacer uno de los recorridos, tienes la opción de indicar a la aplicación tu ubicación para que cuando te encuentres en un punto clave del trayecto, te pueda ofrecer la opción de ver los archivos relacionados. Dependiendo del artista pueden ser vídeos, imágenes, sonidos o textos”, añade la comisaria.

Entre las propuestas destaca Golpe de Flores de Manel Bayo, una reflexión sobre la apariencia de la ciudad, el embellecimiento de lo decadente y los diversos usos de los entornos urbanos. La obra se compone de un vídeo y cinco fotografías, que transforman las fachadas de diferentes edificios de Girona, llenándolas de luz, color y sonido. “Gracias a la aplicación puedes acceder al material audiovisual y cuando te encuentras delante de uno de los edificios, tienes la opción de ver el fragmento del vídeo donde aparece ese edificio en concreto”, indica Sol Riera.

En Murales cerámicos urbanos, Irina Gorsu y Josep Motas, más conocidos con el nombre artístico de Bussoga, “utilizan un mural de cerámica como soporte para mapear de forma irónica y juguetona seis puntos clave, representativos de lo que un turista espera visitar en Girona”, asegura la comisaria. Actualmente las creaciones de Bussoga se pueden contemplar en los murales expuestos en Girona, que gracias a la aplicación Filtres APPart, el público podrá seguir viendo cuando se clausure la muestra, tan sólo colocándose delante de las paredes donde estaban ubicados.

“Trazando el río”. Mar Serinyà moldeando la corriente de los ríos Güell y Sèquia Monar.

Mar Serinyà plantea una reflexión sobre el espacio en que se mueve el artista, presentando en el Bòlit_LaRambla cuatro series de fotografías referentes a los cuatro ríos de Girona, donde Serinyà juega con el agua para ver como el cuerpo puede modelar azarosamente las corrientes. Estas imágenes y los movimientos que conforman Trazando el río, vuelven a emerger en cada punto marcado de la ruta y en cada arroyo donde la artista ha experimentado con el medio líquido como se relaciona el cuerpo con el trazo que genera.

Finalmente El tractor calabaza de Blanc (el abuelo de Siset) de David Ymbernon propone un recorrido por Girona que transporta el espectador a su infancia, plasmando memorias pasadas a través de fotografías y pistas de audio que emergen también de manera geolocalizada, cuándo el público se encuentra en determinados puntos de la ruta.

La muestra que se presenta en un centro de arte (la Sala Fidel Aguilar del Bòlit), cuatro hoteles (Hotel Nord 1901, Hotel Peninsular, Hotel Ultònia y Hotel Urh) y seis enclaves turísticos de Girona, se plantea según la comisaria, “como un proyecto poliédrico en el cual es imprescindible la participación activa de los espectadores, ya que los itinerarios y la mirada hacia la ciudad han sido pensados para ser ejecutados, usados y cuestionados”. Y además la aplicación para dispositivos móviles, la convierte en una exposición sin fecha de caducidad.

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Arte cinético para las redes sociales

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 12 de mayo de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Hungry Birds” de Voldemars Dudums fueron los primeros “pajaros tuiteros”.

Es bien conocido que el término anglosajón tweet, cada vez más omnipresente, es una onomatopeya vinculada a la afinidad sonora con el gorjeo de un pájaro. No por nada Tweety (Piolín) es el nombre del canario más célebre de la historia. Sin embargo, valga la redundancia, ¿pueden los pájaros tuitear? ¡Pueden! A pesar del juego de palabras las aves también tuitean en el sentido más contemporáneo del término, es decir envían mensajes de 140 caracteres a través de la red de Twitter. Y como los pájaros, también las moscas y las plantas, a través de perfiles controlados por robot informáticos (bots), automatizan la tarea de difundir mensajes, no necesariamente comprensibles, en el marco de proyectos artísticos experimentales.

En la red social de Twitter podemos encontrar numerosos casos de robots tuiteros. Estas ‘aves 2.0’ se remontan a una iniciativa de Voldemars Dudums, un creador de Letonia que activó un perfil muy locuaz, asociado a un teclado al aire libre con pedacitos de tocino el lugar de teclas. A pesar de que a lo largo de casi dos años los pájaros silvestres que se acercaban para picotear difundieron involuntariamente algo como cuatro mil mensajes incomprensibles a través del perfil Hungry Birds, actualmente la página oficial es inoperativa. A la espera de que Dudums regrese con su esperado nuevo proyecto, es posible bucear por la memoria de la iniciativa gracias al mega archivo online Archive.org.

¿Pero qué tiene que ver todo esto con el arte? Nos lo preguntaron muchos lectores cuando publicamos Twitter Art y la pregunta se volvió obsesiva cuando el año pasado descubrimos que también el medio ambiente tuitea, que existen numerosas plantas activas en las redes sociales (Y ahora las plantas tuitean) y que también las moscas (Una colonia de moscas mantiene en vilo los twitteros) hacen lo propio, a través de una instalación de David Bowen, que le valió incluso uno de los prestigiosos premios que reparte el Ars Electronica Center de Linz, durante el festival homónimo.
Volviendo a la pregunta, de qué es lo que relaciona todo esto con el arte, no hay que olvidar el contexto de la creatividad relacionada con las nuevas tecnologías, así como las connotaciones metafóricas y la aproximación crítica que se desprende de unas creaciones de estas características. El arte no debería ser sólo un producto comercial. El proceso creativo surge como una reacción y una aproximación estética a realidades culturales y sociales a partir de soportes reales y también virtuales, ya que “el Arte es la adaptación por el hombre de la materia sensible o inteligible para un fin estético”, tal y como afirmaba el joven Stephen Dedalus, en el Retrato del artista adolescente de James Joyce.

Ahora mismo entre los artistas que investigan las posibilidades creativas de Twitter se encuentra Anthony Prestia de San Francisco, que ha creado cuatro diferentes perfiles para llevar a cabo otras tantas tareas creativas. Great Artist es un artista totalmente automatizado, que utiliza la aplicación Become a Great Artist in Just 10 Seconds programada por Michael Brough y Andi McClure, para crear cuatro veces al día un nuevo lienzo digital que difunde a través del perfil @greatartbot. Casi un juego de estrategia, Lights Out! es en palabras del propio Prestia, el primer juego gráfico en la plataforma de Twitter.

“Cloud tweets” de David Bowen y su peculiar investigación sobre el arte cinético.

Además de las moscas de Fly Colony, David Bowen dispone de una interesantísima instalación que transmite Tuits desde el cielo, ya que su Cloud Tweets convierte la bóveda celeste en un teclado virtual que hasta el momento ha llegado a difundir más de 85 mil mensajes.

ReCAPCHAT, un proyecto del artista francés Jimpunk es una irónica y minimalista performance participativa online a través de una simple interfaz Captcha, una de las ya populares herramientas que se utilizan como sistema de control para el spam. En reCAPCHAT, cuando el usuario teclea la palabra indicada por el programa, si no ha cometido errores, verá como su contribución textual se convierte ipso facto en un mensaje que el proyecto difunde en la homónima cuenta @reCAPCHAT, una ironía que apunta al alud de contenidos redundantes e innecesarios que circula hoy en día en las redes sociales.
Una reflexión que comparten también Joan Heemskerk y Dirk Paesmans, la pareja belga holandés pionera de la escena del net.art, mejor conocida como JODI, con su SK8MONKEYS ON TWITTER. Se trata de una instalación que permite al público practicar skating sobre planchas producidas a partir teclados inalámbricos que, conectados al respectivo perfil en la red de Twitter, envían al ciberespacio mensajes incomprensibles, siempre y cuando el skater, performer o visitante que sea, apriete inadvertidamente con el zapato la tecla ‘envío’.

Una reflexión sobre este tipo de proyectos artísticos no puede no sugerir el concepto de automatismo, acciones que se repiten en el tiempo de manera más menos regular o aleatorias, y se pueden también clasificar como respuestas cinéticas que toman forma en las redes sociales. Son proyectos que enlazan idealmente con el arte cinético, una disciplina que se remonta a los futuristas de comienzo del siglo pasado y a nombres célebres como Duchamp o Calder. Estos artistas tenían mucho que ver con la relación entre la obra y el espectador. En el arte cinético la búsqueda del movimiento utiliza todo tipo de recurso, desde la acción del viento o del agua a motores e impulsos electromagnéticos. A pesar de lo que digan los escépticos, tenemos la sensación de que Duchamp habría apreciado la relación formal y el resultado final de la interacción automatizada que se genera entre un lugar lejano y su reflejo a través de las redes sociales.

“William S. Burroughs at Brion Gysin’s, Paris”, October 1979 – photo © Udo Breger en la expo “The name is BURROUGHS – expanded media” ZKM (Karlsrhue).

Twitter está plagado de robots. Sin embargo no se trata de las tradicionales figuras antropomórficas, los bots son autómatas virtuales cuya naturaleza se compone de bits y funcionan como pequeños programas que automatizan sencillas tareas como enviar mensajes.
Cuando el ZKM de Karlsrhue (Alemania) realizó The name is BURROUGHS – expanded media, una muestra monográfica dedicada a Burroughs, tuvo una cierta popularidad en la red el @BurroughsBot, algo así como una presencia activa en Twitter en homenaje al padre de la beat generation. Con su presencia @BurroughsBot mantiene viva en la red la memoria del mítico escritor retwitteando inexorablemente todo mensaje que lleve en el cuerpo del texto la palabra Burroughs.

En la misma línea existen en Twitter muchos otros bots más o menos enigmáticos como el Art Critic Bot del creador francés Éric Maillet. Por definición un “generador de criticismo artístico”, este perfil de Twitter es un programa de inteligencia artificial que realiza bajo pedido un enunciado crítico aleatorio, mediante un software que analiza los diferentes estilos y autores y los remezcla para producir un texto que oscila entre lo probable y lo paródico. Disponible también como instalación, el Art Critic Bot se presenta en el marco de una muestra de obras de arte, donde sirve a los visitantes como guía y herramienta para la reflexión.

Enunciados entre lo probable y lo paródico de “Art Critic Bot”, Éric Maillet.

Para cerrar entre los bots más inquietantes hay que mencionar On Kawara, un homenaje al homónimo artista conceptual japonés. Se trata de un bot que desde el 15 de enero de 2009 repite inexorablemente una vez al día “I AM STILL ALIVE”, un mensaje que el verdadero artista japonés solía enviar a sus conocidos a través de un telegrama.

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¿Qué hora es? ¡Es la hora del arte!

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 24 de marzo de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Everything always everywhere.com” de Rafaël Rozendaal en “FULL SCREEN”. Foto cortesía Xpo Gallery: Vincianne Verguethen.

El chascarrillo se iba difundiendo como un mantra entre el público que abarrotaba la Xpo Gallery de París el día de la inauguración de FULL SCREEN, la más reciente provocación del artista, activista y comisario alemán Aram Bartholl: una exposición colectiva que plantea el fin de la pantalla como la hemos conocida hasta ahora.
Vídeos, animaciones y proyectos de net.art, en total 12 obras de artistas tan célebres como el mismísimo Ai Weiwei y jóvenes creadores reconocidos como Evan Roth y Rafaël Rozendaal, se exponen simultáneamente en una pantalla desmesuradamente grande y en unos relojes inteligentes (smartwatch) que los visitantes puede llevar en la muñeca.

“Cada obra se presenta de forma independiente en un reloj de pulsera y al mismo tiempo todas las 12 piezas se alternan por dos minutos en una pantalla de grandes dimensiones”, explica al Silicio Aram Bartholl, para justificar su bizarra puesta en escena. La protagonizan unos relojes que han perdido su función originaria y que pese a ser de última generación, parecen anticuados por su tamaño y una pantalla gigante de diez metros de largo, apoyada en el suelo de la Xpo Gallery, que con sus dimensiones exageradas llega a crear un efecto pixelado en el que prácticamente se pierde la calidad y la definición de la imagen.
“Las pantallas desaparecerán pronto como objetos físicos para ser reemplazadas por una luz láser proyectada directamente en la retina del ojo. Los píxeles hacinados en un rectángulo serán historia igual como la pintura al óleo es historia al día de hoy”, indica Bartholl, que ha realizado una selección de obras audiovisuales originariamente concebidas para soportes y presentaciones distintas de la pantalla tradicional.

Entre los 12 participantes de FULL SCREEN, la estrella internacional es el artista y disidente chino Ai Weiwei, un creador que se ha enfrentado al silencio y la censura que le imponía gobierno chino armado del enorme eco que le podía ofrecer una plataforma como Internet. Una cuenta en Twitter con más de 240.000 seguidores y sendos proyectos en la red como la WeiweiCam o Moon, realizados con la colaboración de Ólafur Elíasson, demuestran hasta qué punto Ai Weiwei utiliza la red. En la Xpo Gallery el artista presenta Dumbass, un vídeo musical de cinco minutos de duración que ha tenido una fuerte repercusión en YouTube, creado en colaboración con el músico Zuoxiao Zuzhou. Dumbass es uno de los temas que componen el álbum The Divine Comedy, que se publicó para celebrar el segundo aniversario de la liberación de Weiwei después de 81 días de reclusión.

Entre las demás obras, todas más estrechamente relacionadas con el medio digital, destacan propuestas muy logradas como el reloj de arena digital de Vincent Broquaire. Minute after minute escenifica unas animaciones digitales que cuestionan como nos enfrentamos a los dispositivos electrónicos y el significado del tiempo y la materia cuando se trabaja con soportes digitales. Es un reloj también Sémantique du présent non exhaustif de Paul Souviron, donde la manecillas han sido sustituidas por símbolos religiosos y emblemas de sociedades secretas.

Conocida por sus performances en la red, delante de una webcam, que recuerdan los trabajos de Alex Bag y Pipilotti Rist, la californiana Petra Cortright presenta Buggin out, un vídeo de solo dos minutos, “porque –afirma ella– nadie aguanta más que eso”. En Buggin out como de costumbre, actúa dejándose mirar, coqueteando con el espectador y manipulando su imagen modificando el tamaño de sus ojos en tiempo real como si fuera un dibujo manga o un lienzo de Margaret Keane.

“The Sleeping Sunset” de Constant Dullart. Foto cortesía Xpo Gallery: Vincianne Verguethen.

El net.artista francés Constant Dullart participa con una animación inspirada en su proyecto para la web The Sleeping Internet, donde el buscador de Google oscura rítmicamente la navegación simulando el proceso de pausa de un ordenador Apple. En The Sleeping Sunset sucede lo mismo a partir de una imagen que ha circulado en las redes sociales y los medios de comunicación el pasado mes de enero y que finalmente ha resultado ser falsa. Esta imagen logró dar a conocer de manera viral que el gobierno chino hacía frente a la espesa capa de contaminación de Pekín permitiendo ver a sus ciudadanos los amaneceres en una pantalla gigante en la plaza Tiananmen.

“Aztec Ballad” de Raquel Meyersen en “FULL SCREEN”. Foto cortesía Xpo Gallery: Vincianne Verguethen.

 

“La reciente evolución de las tecnologías informáticas sugiere una inminente extinción de las tradicionales pantallas físicas, poniendo de relieve la necesidad de dar una respuesta a cómo se presentarán en el futuro las obras concebidas para ser proyectadas”, reflexiona Bartholl, un artista que lleva ya una década rompiendo esquemas con sus exposiciones alternativas. Desde que descubrió lo interesante que podía ser empotrar una memoria USB en una pared, se ha dado a conocer por curiosas iniciativas como los DVD Dead Drop, exposiciones para llevar que el público podía conseguir introduciendo un DVD virgen en una grabadora empotrada en una pared del Museum of the Moving Image de Nueva York o los Speed Show, exhibiciones extemporáneas de net.art en cibercafés que duraban menos de un día o la controvertida muestra de 2013 con obras de net.art offline, en la misma Xpo Gallery de París.

“Everything always everywhere.com” de Rafaël Rozendaal en una pantalla gigante. Foto cortesía Xpo Gallery: Vincianne Verguethen.

Entre los artistas más conocidos de FULL SCREEN no podía faltar el ubicuo Rafaël Rozendaal con everything always everywhere.com, una de sus típicas páginas web abstractas y coloreadas. Falta poco para que Rozendaal alcance los 100 ejemplares de su numerosa y afortunada serie de piezas sencillas y eficaces, que luego vende como si se tratara de lienzos digitales en la red.

Evan Roth regresa con un nuevo proyecto de net.art, que cuestiona las leyes estadounidenses creadas para proteger el derecho de autor hasta 70 años después de la muerte de un creador. En christopher-george-latore-wallace.com, Roth presenta un reloj de cuenta atrás del tiempo, para poner en evidencia que el trabajo artístico del rapero Christopher George Latore Wallace, conocido como The Notorious BIG, no será del dominio público antes de 2067. Este proyecto pone en tela de juicio las leyes del derecho de copia, que protegen exclusivamente la industria musical y al día de hoy resultan obsoletas, aún más teniendo en cuenta que la cultura de la remezcla fue inventada por la propia escena rap.

“Obras para llevar” en “FULL SCREEN” (Paul Souviron, Sara Ludy y Jennifer Chan). Foto cortesía Xpo Gallery: Vincianne Verguethen.

La selección se completa con propuestas de Jennifer Chan, Oliver Laric, Sara Ludy, Raquel Meyers y Addie Wagenknecht, que sorprenden por su puesta en escena, ya que no suele ser habitual ver el público mirar una obra en un reloj de pulsera. “Vamos a celebrar las buenas y viejas pantallas mientras aún las tenemos. Perdone, pero ¿sabe qué hora es?”, concluye Bartholl.

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Tecnologías digitales para el arte tradicional

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 24 de febrero de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“PeopleArt Factory” una nueva plataforma expositiva de Pedro Cárceles Cros y Raúl Ballester Nortes.

ARCOmadrid cerró sus puertas ayer. Una semana de inmersión en la apabullante apuesta por el arte tradicional de la feria de arte contemporáneo más importante de España nos ha devuelto a la realidad. Pese a vivir en un mundo controlado por las tecnologías informáticas, en ámbito creativo galeristas y coleccionistas siguen desconfiando de las vanguardias electrónicas y prefieren rodearse de lienzos y demás obras bidimensionales. Es curioso y contradictorio, porque aunque al establishment del arte le cuesta tratar con las formas artísticas más experimentales e innovadoras, por otro lado está patológicamente atraído por la tecnología en su vertiente de herramienta indispensable para facilitar las relaciones y ampliar la difusión.
Por ello hemos recopilado una serie de propuestas y herramientas que, a pesar de no tener nada que ver con la creatividad digital propiamente dicha, se pueden considerar válidos soportes para la actividad de los artistas visuales y todos los que quieren dar a conocer pinturas, esculturas y demás obras de arte, más allá de la clásica pagina web.

La iniciativa más destacada, que se presentó durante la semana artística madrileña, es PeopleArt Factory, una herramienta alternativa para diseñar y difundir exposiciones de arte en un entorno digital. “Esta aplicación ha sido creada para que un artista o un comisario pueda desarrollar un discurso mucho más elaborado que simplemente mostrar las obras a través de un carrusel de imágenes y le permite ofrecer al público una experiencia artística más allá de los formatos web convencionales”, explica al Silicio Pedro Cárceles Cros, creador de PeopleArt Factory, junto con Raúl Ballester Nortes.
En 2013 esta nueva plataforma expositiva fue elegido finalista entre los 400 proyectos nacionales del programa UNIR Emprende y desde entonces se ha mantenido en continuo desarrollo, creciendo de manera paralela al número de usuarios del sistema. Al comienzo de la semana de ARCO los usuarios registrados, que incluyen artistas, galerías y centros de arte de ámbito nacional e internacional, superaban los 300.
Utilizar PeopleArt Factory resulta bastante sencillo e intuitivo: tan solo hay que dibujar, con las herramientas que pone a disposición la propia web del proyecto, un pequeño plano con las dimensiones de la habitación o usar una plantilla para que cada usuario pueda definir su espacio expositivo. “A diferencia de otras plataformas o de los actuales sistemas de visitas virtuales a 360º, con este sistema es el propio usuario el que crea su exposición virtual de forma totalmente personalizada” explican Cárceles Cros y Ballester Nortes, destacando que es posible configurar múltiples aspectos, como la posición de cada obra, el tipo y tamaño de los marcos, el color de las paredes, el uso de texturas, textos e imágenes de fondo.

Las exposiciones virtuales así montadas, pueden ser visitadas por el público a través de un enlace difundido en las redes sociales o incluso injertado como un objeto integrado en una página web. “De este modo, pensamos que, además de una excelente herramienta para mejorar la organización y difusión de las muestras convencionales, esta plataforma también puede ser útil para llegar a un público más amplio y de ámbito internacional. A través de colecciones exclusivamente digitales o como complemento de exposiciones físicas, las galerías de arte, instituciones y gestores culturales en general podrán producir, casi sin coste, eventos virtuales, limitados o no en el tiempo y medir de forma detallada su repercusión”, aseguran los fundadores de PeopleArt Factory, indicando que darse de alta y construir las galerías es gratuito así como compartirlas con otros usuarios registrados y tan sólo hay que pagar unos 30 céntimos diarios para abrirlas a todo el público.

“Googlegeist” en la galería Smart Objects de Los Ángeles.

Entre las propuestas online para el arte tradicional, PeopleArt Factory se ‘vende’ como la más novedosa y sin duda alguna resulta mucho más dinámica que el formato estático del célebre Google Art Project, un recurso de visita virtual que ahora empieza a popularizarse también entre los centros menos conocidos, como por ejemplo la galería Smart Objects de Los Ángeles (Googlegeist @ Smart Objects).

Muchos lectores podrán objetar, que tras dos décadas de Internet las galerías virtuales ya no son una novedad y que en estos años las propuestas más o menos acertadas se han multiplicado en medio mundo. Un ejemplo especialmente interesante es la célebre Virtual Gallery, que desde 2011 ofrece apoyo a los artistas internacionales, permitiéndoles difundir y vender de manera creativa sus obras. Todos los usuarios registrados tienen derecho a un área expositiva gratuita, que se presenta como un espacio tridimensional parecido a una sala de exposiciones tradicional, aunque no tiene las peculiaridades dinámicas ofrecidas por PeopleArt Factory. En Virtual Gallery el usuario dispone también de la posibilidad de adquirir la titularidad de salas premium, mediante un pago anual que ofrece una serie de ventajas adicionales, como el incremento de la visibilidad, un mayor número de inauguraciones, la personalización del espacio y principalmente la posibilidad de vender obras en condiciones más ventajosas y con una comisión reducida.

Para aprovechar el público virtual remoto empiezan a aumentar también las galerías que trasladan su espacio real y sus exposiciones a la red, recurriendo al uso de las herramientas digitales. Una de las inauguraciones más reciente ha sido la Galerie Bel’Art de Estocolmo, que desde el pasado verano ofrece la visita a sus muestras a través de una sala 3D donde también presenta proyectos creados ex profeso para este espacio. Por ejemplo en este periodo en la galería de la capital sueca se presenta una muestra de Öyvind Fahlström, mientras que el espacio virtual ofrece hasta el 17 de marzo una retrospectiva de obras gráficas de Max Ernst, bajo el título A collection of prints 1923 – 1976.

Volviendo a los espacios online, que se dirigen al mismo tiempo a artistas, comisarios y público en general, uno de los más populares quizás sea Curatedby.

También esta iniciativa ofrece al comisario o al artista que quiera ejercer de comisario la posibilidad de dar forma al espacio a partir de una serie de prerrogativas, aunque no pueda dibujarlo realmente como en el caso de PeopleArt Factory. Sin embargo también en Curatedby es posible definir muchas variables, como por ejemplo los juegos de luces y sombras para crear una correcta puesta en escena que realce las obras, ya sean lienzos o esculturas. La plataforma es gratuita por un periodo de tiempo limitado, transcurrido el cual se puede elegir convertirse en usuario de pago o renunciar a algunos privilegios y continuar gratuitamente como usuario básico.

ARTtwo50 una aplicación para ver como quedan las obras en las paredes.

Para concluir os dejamos con ARTtwo50, una aplicación muy simple y no muy conocida, que sin duda alguna constituye una vuelta de tuerca en la investigación sobre los espacios virtuales y el comercio de obras de arte. Nacida como plataforma para la venta de arte, ARTtwo50 funciona a través de una aplicación gratuita para iPad, que permite ver en tiempo real como quedarían colgadas en las paredes de la casa del comprador, las obras de su catálogo, de modo que éste tiene la seguridad de poder elegir una pieza que queda en sintonía con el entorno. ARTtwo50 se propone también como una alternativa de mercado para los artistas, ya que para representarles, a diferencia de las tradicionales galerías de arte, esta plataforma cobra tan sólo el 20% del precio de venta de la obra.

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Un retablo digital para devotos de última generación

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 16 de enero de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Obturar la mirada” de Konic Thtr en la Igrexa da Compañía. Foto: Santi Alvite.

Aún queda tiempo hasta el 19 de enero para que nuestros lectores –sobretodo de Galicia– puedan acercarse a la Igrexa da Compañía, la iglesia barroca de la Universidad de Santiago de Compostela, para participar creativamente con sus teléfonos móviles y tabletas en Obturar la mirada, una instalación audiovisual interactiva del colectivo barcelonés Konic Thtr. La pieza, realizada ex profeso para la muestra Procesalia 2013, es un riguroso ejemplo de cómo Rosa Sánchez y Alain Baumann, fundadores de Konic Thtr, siguen manteniéndose fieles a unos de los fundamentos básicos del arte digital o arte basado en las nuevas tecnologías: la participación del público, ya que esta obra no existe sin la contribución de los asistentes.

Obturar la mirada es un formato híbrido de vídeo y poema interactivo, compuesto por un tríptico de pantallas verticales, que en la serena penumbra de la Iglesia Barroca de la Universidad, perfilan una estructura parecida a un retablo digital. En este espacio los visitantes recuerdan unos fieles que han sustituido sus misales por teléfonos y tabletas que les permiten comulgar directamente con la obra. La interacción del público toma forma en el elemento central del retablo y su participación presencial se materializa a través de unos fragmentos de textos y palabras sueltas, que van enviando desde sus smartphones, desvelando un poema oculto enriquecido con la aportación audiovisual de Konic Thtr: la locución de Rosa Sánchez y la banda sonora de Alain Baumann.

“Obturar la mirada”. Un retablo digital de Konic Thtr en la Igrexa da Compañía. Foto: Santi Alvite.

A pesar de todo, la instalación no ahonda en lo litúrgico y eclesiástico ya que la Igrexa da Compañía de Santiago de Compostela está desacralizada y ha sido transformada en una sala de exposiciones. “Obturar la mirada reflexiona fundamentalmente sobre los códigos de comunicación interpersonal mediados por las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y sobre el efecto de la introducción de tantas interfaces tecnológicas en la comunicación humana. Es una obra que trata del control de nuestro pensamiento, a través de las formas actuales de mirar y ver”, explican al Silicio, Rosa Sánchez y Alain Baumann. “¿Podemos hacerlo? ¿Podemos decidir dejar de mirar?”, se preguntan los artistas, que conciben la tecnología como una herramienta para ampliar la visibilidad y el conocimiento.

Rosa Sánchez y Alain Baumann del colectivo barcelonés Konic Thtr.

Konic Thtr es un colectivo estrechamente ligado a las artes escénicas y la performance basada en las nuevas tecnologías o media performance. Desde 1990 su trayectoria se ha caracterizado por definir obras y espacios abiertos de creación colaborativa y participativa, como Xanela (“ventana” en gallego), la primera comunidad tecno-escénica de España. Inaugurada en marzo de 2013, Xanela se concibió como una plataforma online creada para intercambiar conocimiento y dar visibilidad a proyectos y actividades de difícil clasificación, que hibridan artes escénicas y nuevas tecnologías.

Konic Thtr crea plataformas de reflexión sobre el mundo que nos rodea, involucrándonos en el mismo acontecimiento que se analiza en sus piezas. Obturar la mirada remarca el valor de seguir leyendo en alto, de escucharnos las voces, de oírse recitar y recitar para los demás, en una creación basada en la comunicación colectiva”, indica Montse Cea, comisaria de Procesalia 2013, un proyecto expositivo producido por la Universidad de Santiago de Compostela, que cuenta con la colaboración de los museos MARCO y Verbum de Vigo y la coordinación de Alba Marinha.

Procesalia 2013 en la Igrexa da Compañía. Santiago de Compostela. Foto: Santi Alvite.

“En 2001 la Universidad de Santiago puso en marcha un original proyecto cultural, que impulsó una generación de artistas que ya se han hecho un hueco en el panorama artístico contemporáneo”, continúa Montse Cea, recordando las primeras tres ediciones de Procesalia se celebraron entre 2001 y 2003.
Ahora, después de una década, la Universidad de Compostela ofrece una relectura de estos mismos artistas en Procesalia 2013, una muestra formada por piezas realizadas ex profeso para un espacio expositivo tan peculiar como es, en esta ocasión, la Igrexa da Universidade. “De ese modo la exposición consigue poner en valor el patrimonio histórico de este espacio arquitectónico, no sólo conviviendo con él, sino también recreándolo, subrayando su presencia y actuando sobre él”, concluye Cea.

En la edición 2013 de Procesalia vuelven a reunirse Ana DMatos, Antón Caamaño, VOID (Carlos Sena Caires y Jorge Cardoso), Konic Thtr (Rosa Sánchez y Alain Baumann), Kai Takeda, Isaac Cordal, Paula Mariño, Xoan Anleo, Xohán Brión, Eduardo Valiña, Manuel de la Rosa, Carme Nogueira, Montse Rego, Renata Otero y Carme Nogueira, a los que se han añadido Marta Prieto y Nilo Arias. Un total de 19 creadores del ámbito gallego, de reconocido prestigio internacional, que despliegan un amplio abanico de obras inspiradas en el espacio de la Igrexa, desde vídeo creaciones, fotografías y performances audiovisuales, hasta esculturas en proceso y piezas sonoras.

“A Viagem” de Carlos Sena Caires y Jorge Cardoso (VOID). Foto: Santi Alvite.

Por lo que se refiere al arte digital, además de la pieza de Konic Thtr se presenta A Viagem del colectivo portugués VOID (Video-objects Interactive Devices), integrado por Carlos Sena Caires y Jorge Cardoso, ambos profesores de Bellas Artes en la Universidad Católica Portuguesa.
A Viagem es una pieza interactiva, estructurada alrededor de una pantalla que recuerda la ventanilla de un tren, delimitada por el recorrido de unos carriles de juguete. “En estos carriles el público puede desplazar un tren, que funciona como una interfaz de interacción, ofreciéndole la posibilidad de activar la imagen y manipular el tiempo de la narración”, explica al Silicio, Carlos Sena Caires. Cada desplazamiento del tren define y activa una secuencia narrativa, cuya duración es directamente proporcional a la extensión de la trayectoria, que el visitante ha impuesto a la locomotora.

“Desde la ventana del tren, el público transita por paisajes, no lugares, que en nuestra cultura occidental globalizada podrían ser cualquier lugar. Esto empuja el espectador a crear su propia vivencia personal, al darle la opción de cambiar el orden de la narración mediante su participación activa en la pieza”, añade la comisaria de Procesalia 2013, destacando que A Viagem aborda el concepto de viaje iniciático hacia la vida adulta, acompañado por la voz de un narrador –la locución es de Carlos Sena Caires– que nos introduce en la recreación de su primer viaje en tren, a los diez años de edad.

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