Un artista en el banner

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 23 de abril de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Jelly Ghosts” una performance de Girolamo Marri, un “hombre interfaz” en el banner de Arshake.

Iconoclasta, irónico y entretenido, Girolamo Marri emerge del banner de Arshake como si fuera un anfitrión digital. Es un hombre interfaz, cuyo cometido es empezar algo que en realidad ya está aconteciendo, así que no consigue definir lo que está haciendo y su performance se perfila como una némesis de los célebres TED Talks (“Ideas worth spreading“). Inseguro e indeciso pero a la vez contundente, Marri derrumba la sonrisa y la confianza de ponentes con “ideas dignas de difundir”. Estamos hablando de Jelly Ghosts, una performance para la red de este joven artista italiano afincado en Londres, recientemente estrenada en Arshake, una plataforma editorial online que ha transformado su banner de apertura en un espacio para la producción y presentación de proyectos artísticos específicos. El de Girolamo Marri es el tercer proyecto de un ciclo que ha contado anteriormente con las obras de Chiara Passa y Cristian Rizzuti.

Esto no es un experimento”, afirma Marri, que en realidad es un incansable experimentador de técnicas y soportes. El artista intenta definir lo que está haciendo pero no le salen las palabras, busca algo que no encuentra… una imagen en su portátil… vacila, reflexiona y continúa sin pronunciar palabra. La performance online de Girolamo Marri articulas interminables pausas, a través de 88 breves vídeo secuencias aleatorias, centradas en la virtualidad y las relaciones mediadas por las tecnologías.
Marri se convierte en un interruptor para cambiar el color del espacio, invita el público a tomar instantáneas y recomienza a dudar. Principalmente le inquieta esclarecer el significado de iniciar algo, intenta introducir unos puntos clave y toma un sorbo de agua antes de otra larga espera de algo que nunca tendrá lugar y que le acerca al presente perpetuo e interminable de El desierto de los tártaros del novelista italiano Dino Buzzati.

La performance online de Girolamo Marri se desarrolla a través de 88 breves vídeo secuencias.

Jelly Ghosts se enmarca en una serie de trabajos de Marri, que indagan cuestiones vinculadas con la comunicación y la no-comunicación, el uso de símbolos convencionales y el concepto de tiempo. Por medio del banner, el artista penetra en la esfera íntima de quien mira instaurando un contacto, que anticipa algo que debería acontecer, aunque sigue estancado en su inicio”, explica al Silicio Elena Giulia Rossi, fundadora de Arshake y comisaria del ciclo de obras para el banner.

La plataforma digital Arshake apareció en 2011 como un proyecto editorial artístico de vanguardia, que se interesa en clave tanto práctica como teórica de arte y tecnología. Fundado por Elena Giulia Rossi, en colaboración con artistas y críticos italianos e internacionales, Arshake es un proyecto integrador, que se dirige a un público amplio y ha sido concebido como respuesta a la necesidad de disponer de un espacio-contenedor, libre de estructuras burocráticas, para el arte online. “Arshake está creciendo y enriqueciéndose con muchas sinergias, iniciativas editoriales y artísticas como el mismo banner, que se estrenó el pasado mes de diciembre. Los proyectos artísticos permanecen unos dos meses y luego desaparecen, porque queremos que las obras se puedan experimentar en tiempo real y durante un periodo determinado en el banner de Arshake, como en cualquier otro espacio expositivo”, indica Rossi.

Antes de la obra de Girolamo Marri, que permanecerá online hasta el 18 de mayo, se presentó Fourth Dimension Banner de Chiara Passa, una pionera de la investigación de los espacios virtuales, que propone una reflexión sobre la arquitectura del banner y el interfaz en general.

Fourth Dimension Banner forma parte de la serie Live Architectures, instalaciones digitales e interactivas, concebidas para repensar la arquitectura. En este caso el interfaz se convierte en un medio para llevar a cabo un viaje onírico y real a la vez, donde la animación es el vehículo para acceder a la misma arquitectura del banner.
“Es una dimensión imaginaria y real de aquella zona liminal que es el interfaz, una delgada capa, una epidermis tecnológica que ha sobrepasado su papel fronterizo entre el mundo interno y externo”, explica Rossi.
Chiara Passa lleva una larga trayectoria investigando los cambios del espacio líquido a través de una variedad de técnicas, tecnologías y dispositivos como animaciones, videoinstalaciones, net.art, proyectos interactivos y videomapping, que permiten experimentar las diferentes configuraciones del espacio y de cómo evoluciona en relación al lenguaje informático y la interacción con los seres humanos.

“Los tres trabajos producidos hasta la fecha han sido elegidos por el equipo de Arshake entre los artistas que se encontraban en sintonía con nuestro proyecto y filosofía”, explica Elena Giulia Rossi destacando que de toda forma, los criterios pueden cambiar en el futuro.

“Oltre l’attesa” de Cristian Rizzuti, una intervención visual que el pasado diciembre inauguró el banner de Arshake.

El banner de Arshake se inauguró con la performance generativa Oltre l’attesa del joven artista italiano Cristian Rizzuti, que despliega una reflexión sobre el tiempo y la memoria a través de una biografía por imágenes en continua evolución. “Con Oltre l’attesa, una intervención visual en tiempo real, se pudo presenciar una investigación sobre las técnicas artísticas del pasado”, recuerda Rossi, recordando cómo este proyecto ha sido llevado a cabo en colaboración con el crítico italiano Antonello Tolve.

Ashake ha sido desde sus comienzos un generador de sinergias. Lo demuestra la colaboración con Cristian Rizzuti, que se ha encargado de la creación del logo a partir del Manifesto de Arshake, dando forma a una obra de lettering, donde las palabras extrapoladas del Manifesto se convierten en tags (etiquetas), cuyas dimensiones definen su peso y presencia en el espíritu del proyecto.
Por lo que se refiere a las producciones futuras, Elena Giulia Rossi no quiere anticipar nada porque prefiere la sorpresa, aunque asegura que en el espacio se alternarán diversas disciplinas como street art o la danza y artistas especialmente interesados en trabajar con el espacio y las dimensiones. “Nuestra intención es estimular el mestizaje y la experimentación entre lenguajes diferentes y artistas tanto jóvenes como afirmados en Italia y en el mundo”, concluye la comisaria y productora.

Las chicas del código

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 06 de marzo de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Villa quitapenas” una experiencia de escenografía interactiva y una historia de bicicletas de la joven compañía emergente La Lola Boreal.

Hay diferentes formas para celebrar el 8 de marzo. Nosotros hemos elegido femCode <Arte+Mujeres+Tecnología>, una exposición relámpago de obras new media creadas por jóvenes mujeres artistas, que se inaugura hoy en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). La muestra, que se podrá ver sólo hasta el próximo lunes (domingo cerrado), es una iniciativa del Máster en Artes Visuales y Multimedia de la UPV, que aprovechando las celebraciones del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), ha decidido presentar algunos de los proyectos más significativos producidos por las creadoras que se han formado en los últimos siete años en el Máster AVM. Todos los trabajos, que se presentan en distintos espacios de la Facultad de Bellas Artes UPV (ver plano exposición), han sido realizados por mujeres artistas que desarrollan sus proyectos haciendo uso de múltiples recursos y enfoques tecnológicos: imagen digital, audiovisuales, arte sonoro, performance, instalaciones interactivas y proyectos online. “Son obras que pueden ayudarnos a visualizar nuevas formas de hacer en la relación entre mujer, arte, tecnología y sociedad [MATS]”, matiza el nutrido grupo de artistas y docentes del Máster AVM que ha seleccionados las obras.

La propuesta femCode <Arte+Mujeres+Tecnología> consta de dos partes: por un lado la exposición y por el otro la edición de un DVD monográfico sobre la relación MATS, que incluye entrevistas a las autoras y un apartado de reflexión teórica, realizado por los docentes.

Hete aquí nuestra “panorámica relámpago” de algunas de las propuestas más destacada, si bien invitamos todos aquellos que pueden acercarse a la UPV de Valencia a no perder la oportunidad de disfrutar gratuitamente lo que se está creando en España a través del Máster AVM, una de las principales canteras creativas de nuestros país.

En Folding Pattern la artista y comisaria argentina afincada en Valencia Cristina Ghetti y Emanuele Mazza proponen una investigación sobre la percepción, centrada en el uso de las herramientas digitales para realizar piezas que se pueden considerar una evolución del arte abstracto, cinético y óptico (op-art). Emblemático de la versatilidad del medio digital Folding Pattern es un trabajo en proceso, que se puede presentar en diferentes formatos: web, video instalación, live set o instalación interactiva.

Efecto doppler de Ana Teresa Arciniega es una instalación sonora que ofrece al usuario la posibilidad de experimentar el homónimo fenómeno acústico (tal como lo es el sonido de una ambulancia), poniendo en evidencia las variaciones de frecuencia que aparecen cuando se percibe una onda procedente de una fuente sonora en movimiento. El proyecto, que pretende explicar cualitativamente el fenómeno acústico, se puede apreciar también de forma remota, descargando el programa original en el ordenador doméstico.

Bloomsday de Andrea Canepa plantea una nueva aproximación a las monumentales 24 horas literarias de James Joyce. “La idea es proyectar cada palabra de Ulises por separado generando una secuencia cuya reproducción dure 24 horas y haga coincidir el tiempo ficticio con el real”, explica Canepa.

Aurora Diago y Miriam Esteve, miembros de la joven compañía emergente La Lola Boreal, presentan Villa quitapenas, una experiencia de escenografía interactiva que utiliza nuevos medios y tecnologías afines aplicados al teatro y la danza. “Villa quitapenas no es sólo un espectáculo de danza, es una historia de bicicletas en la que el público puede ser el protagonista”, matizan Aurora Diago y Miriam Esteve asegurando que en Villa quitapenas la danza, el audiovisual y el juego conseguirán que disfrute toda la familia.

Carolina Vallejo Martínez ha desarrollado Paint to music, una aplicación interactiva para la web, programada en Processing, que a partir de una interfaz gráfica experimental se propone establecer una interacción entre humano y computadora lúdica y al mismo tiempo creativa, por medio del gesto de dibujar. “Paint to music es un instrumento sonoro donde el usuario puede jugar a componer gráficamente el sonido”, resume la artista.

“Across the Window Pile” un proyecto de net.art de Rocío García aka Hanna Schultz.

Muchas de las propuestas de femCode <Arte+Mujeres+Tecnología> son proyectos de net.art como Across the Window Pile de Rocío García aka Hanna Schultz, que reflexiona sobre la construcción de nuevos procesos narrativos a través de la reutilización de viejas interfaces gráficas.
En cambio Loli Moreno participa con Talk_About_City, un proyecto online, que trata de la imagen de ciudad ideal, la identidad del sujeto en el espacio público y la pérdida de las relaciones sociales, para encontrar una manera de dar visibilidad a las opiniones de la ciudadanía sobre lo que pasa en su ciudad. En Talk_About_City es posible aportar respuestas a esas cuestiones a través de una web colaborativa, dirigida principalmente a los ciudadanos de Valencia. “Esperemos que dejen en un mapa virtual sus historias de vida, procurando que esa visibilidad configure otra imagen de la ciudad, distinta de la que imponen el poder político y económico”, explica Loli Moreno.

Finalmente con Brother, can you spare a dime?, una aplicación que explora las posibilidades de la re/escritura en tiempo real, Azahara Cerezo transforma las normas para los anunciantes de Facebook, en función de las variaciones de las cotizaciones de la misma compañía en la bolsa de Wall Street.

“Cronopia” una instalación interactiva de Anna Katarina Martin.

Además de estas obras, los visitantes de FemCode <Arte+Mujeres+Tecnología> tendrán interesantes sorpresas. Entre instalaciones y piezas sonoras, como las creaciones de Sara Galán o Nacarid López, hay 32 obras. Todas no se pueden reseñar en un único artículo, pero ya que la iniciativa se inscribe en las celebraciones del Día Internacional de la Mujer, queremos por lo menos mencionar todas las artistas presentes: Patricia Aragón, Magda Arques, Alejandra Bueno, Vanessa Colareta, Mercedes Cuenca, Izaskun Etxebarria, Beatriz Escribano, Blanca Giménez, Esther González, Neus Lozano, Anna Katarina Martin, Lucía Montero Sánchez de las Matas, Yasmina Morán, Esperanza Moreno, Inés Parcero, Giorgia Partesotti, Iona Pergo, Giulia Perli, Gisela Plasencia, Julia Puyo, Laura R. Moscatel y Adriana Román.

Un retablo digital para devotos de última generación

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 16 de enero de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Obturar la mirada” de Konic Thtr en la Igrexa da Compañía. Foto: Santi Alvite.

Aún queda tiempo hasta el 19 de enero para que nuestros lectores –sobretodo de Galicia– puedan acercarse a la Igrexa da Compañía, la iglesia barroca de la Universidad de Santiago de Compostela, para participar creativamente con sus teléfonos móviles y tabletas en Obturar la mirada, una instalación audiovisual interactiva del colectivo barcelonés Konic Thtr. La pieza, realizada ex profeso para la muestra Procesalia 2013, es un riguroso ejemplo de cómo Rosa Sánchez y Alain Baumann, fundadores de Konic Thtr, siguen manteniéndose fieles a unos de los fundamentos básicos del arte digital o arte basado en las nuevas tecnologías: la participación del público, ya que esta obra no existe sin la contribución de los asistentes.

Obturar la mirada es un formato híbrido de vídeo y poema interactivo, compuesto por un tríptico de pantallas verticales, que en la serena penumbra de la Iglesia Barroca de la Universidad, perfilan una estructura parecida a un retablo digital. En este espacio los visitantes recuerdan unos fieles que han sustituido sus misales por teléfonos y tabletas que les permiten comulgar directamente con la obra. La interacción del público toma forma en el elemento central del retablo y su participación presencial se materializa a través de unos fragmentos de textos y palabras sueltas, que van enviando desde sus smartphones, desvelando un poema oculto enriquecido con la aportación audiovisual de Konic Thtr: la locución de Rosa Sánchez y la banda sonora de Alain Baumann.

“Obturar la mirada”. Un retablo digital de Konic Thtr en la Igrexa da Compañía. Foto: Santi Alvite.

A pesar de todo, la instalación no ahonda en lo litúrgico y eclesiástico ya que la Igrexa da Compañía de Santiago de Compostela está desacralizada y ha sido transformada en una sala de exposiciones. “Obturar la mirada reflexiona fundamentalmente sobre los códigos de comunicación interpersonal mediados por las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y sobre el efecto de la introducción de tantas interfaces tecnológicas en la comunicación humana. Es una obra que trata del control de nuestro pensamiento, a través de las formas actuales de mirar y ver”, explican al Silicio, Rosa Sánchez y Alain Baumann. “¿Podemos hacerlo? ¿Podemos decidir dejar de mirar?”, se preguntan los artistas, que conciben la tecnología como una herramienta para ampliar la visibilidad y el conocimiento.

Rosa Sánchez y Alain Baumann del colectivo barcelonés Konic Thtr.

Konic Thtr es un colectivo estrechamente ligado a las artes escénicas y la performance basada en las nuevas tecnologías o media performance. Desde 1990 su trayectoria se ha caracterizado por definir obras y espacios abiertos de creación colaborativa y participativa, como Xanela (“ventana” en gallego), la primera comunidad tecno-escénica de España. Inaugurada en marzo de 2013, Xanela se concibió como una plataforma online creada para intercambiar conocimiento y dar visibilidad a proyectos y actividades de difícil clasificación, que hibridan artes escénicas y nuevas tecnologías.

Konic Thtr crea plataformas de reflexión sobre el mundo que nos rodea, involucrándonos en el mismo acontecimiento que se analiza en sus piezas. Obturar la mirada remarca el valor de seguir leyendo en alto, de escucharnos las voces, de oírse recitar y recitar para los demás, en una creación basada en la comunicación colectiva”, indica Montse Cea, comisaria de Procesalia 2013, un proyecto expositivo producido por la Universidad de Santiago de Compostela, que cuenta con la colaboración de los museos MARCO y Verbum de Vigo y la coordinación de Alba Marinha.

Procesalia 2013 en la Igrexa da Compañía. Santiago de Compostela. Foto: Santi Alvite.

“En 2001 la Universidad de Santiago puso en marcha un original proyecto cultural, que impulsó una generación de artistas que ya se han hecho un hueco en el panorama artístico contemporáneo”, continúa Montse Cea, recordando las primeras tres ediciones de Procesalia se celebraron entre 2001 y 2003.
Ahora, después de una década, la Universidad de Compostela ofrece una relectura de estos mismos artistas en Procesalia 2013, una muestra formada por piezas realizadas ex profeso para un espacio expositivo tan peculiar como es, en esta ocasión, la Igrexa da Universidade. “De ese modo la exposición consigue poner en valor el patrimonio histórico de este espacio arquitectónico, no sólo conviviendo con él, sino también recreándolo, subrayando su presencia y actuando sobre él”, concluye Cea.

En la edición 2013 de Procesalia vuelven a reunirse Ana DMatos, Antón Caamaño, VOID (Carlos Sena Caires y Jorge Cardoso), Konic Thtr (Rosa Sánchez y Alain Baumann), Kai Takeda, Isaac Cordal, Paula Mariño, Xoan Anleo, Xohán Brión, Eduardo Valiña, Manuel de la Rosa, Carme Nogueira, Montse Rego, Renata Otero y Carme Nogueira, a los que se han añadido Marta Prieto y Nilo Arias. Un total de 19 creadores del ámbito gallego, de reconocido prestigio internacional, que despliegan un amplio abanico de obras inspiradas en el espacio de la Igrexa, desde vídeo creaciones, fotografías y performances audiovisuales, hasta esculturas en proceso y piezas sonoras.

“A Viagem” de Carlos Sena Caires y Jorge Cardoso (VOID). Foto: Santi Alvite.

Por lo que se refiere al arte digital, además de la pieza de Konic Thtr se presenta A Viagem del colectivo portugués VOID (Video-objects Interactive Devices), integrado por Carlos Sena Caires y Jorge Cardoso, ambos profesores de Bellas Artes en la Universidad Católica Portuguesa.
A Viagem es una pieza interactiva, estructurada alrededor de una pantalla que recuerda la ventanilla de un tren, delimitada por el recorrido de unos carriles de juguete. “En estos carriles el público puede desplazar un tren, que funciona como una interfaz de interacción, ofreciéndole la posibilidad de activar la imagen y manipular el tiempo de la narración”, explica al Silicio, Carlos Sena Caires. Cada desplazamiento del tren define y activa una secuencia narrativa, cuya duración es directamente proporcional a la extensión de la trayectoria, que el visitante ha impuesto a la locomotora.

“Desde la ventana del tren, el público transita por paisajes, no lugares, que en nuestra cultura occidental globalizada podrían ser cualquier lugar. Esto empuja el espectador a crear su propia vivencia personal, al darle la opción de cambiar el orden de la narración mediante su participación activa en la pieza”, añade la comisaria de Procesalia 2013, destacando que A Viagem aborda el concepto de viaje iniciático hacia la vida adulta, acompañado por la voz de un narrador –la locución es de Carlos Sena Caires– que nos introduce en la recreación de su primer viaje en tren, a los diez años de edad.

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Cortázar y la génesis del hipertexto

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 10 de julio de 2013 – Entrada original en EL PAÍS

“Rayuela” de Julio Cortázar por Santiago Ortiz.

“A su manera este libro es muchos libros”, escribió Cortázar en la introducción de Rayuela. Desde entonces han pasado 50 años y sobre Rayuela, que se ha convertido en un clásico de la literatura mundial, ya se ha dicho y escrito mucho. Sin embargo, junto a las dos formas de leer la novela sugeridas por su autor (aunque con el tiempo dijo que cualquiera podía leerlo como quería), queremos proponer una tercera manera e incluso nos atrevemos a hipotizar que al escritor argentino le hubiera gustado…

Es sabido que la lectura de Rayuela puede ser abordada de dos formas diferentes: la tradicional, desde el comienzo hasta el capítulo 56 o con el Tablero de dirección, una guía proporcionada por Cortázar para navegar, a partir del 73, por los 155 capítulos del libro, con las indicaciones que el escritor establece al principio del texto, donde define una originalísima secuencia de saltos que rompen con la consueta lectura lineal.

Sin duda alguna a los lectores del Silicio no habrán pasado desapercibidas las similitudes que existen entre la estructura no lineal propuesta por Cortázar y el formato del hipertexto que ha sido popularizado a través de Internet y se ha convertido en un estándar de los soportes digitales. En la red la lectura de cualquier texto, así como la propia navegación, se desarrollan gracias a unos enlaces (…Tablero de dirección), que alteran lo que ha sido desde siempre la lectura lineal página tras página.
Probablemente no sería correcto afirmar que Cortázar inventó el hipertexto, pero tampoco se puede pasar por alto que Rayuela se publicó en 1963, curiosamente el mismo año que el pionero de las tecnologías de la información Ted Nelson acuñó el término hypertext, que se hizo publico dos años más tarde, en 1965.
Sin duda Argentina y su panorama literario fueron una fuente de inspiración para la génesis del concepto de hipertexto y es reconocido que el relato de 1941 El jardín de senderos que se bifurcan de Jorge Luis Borges y las imprevisibles conexiones espacio temporales que establece con su laberinto, se consideraron un punto de referencia en repetidas ocasiones.

“Rayuela” de Santiago Ortiz. Una versión dinámica programada con Javascript y dibujada con Canvas.

Lo cierto es que Rayuela sigue siendo una fuente de inspiración inagotable para sucesivas generaciones de creadores. El ejemplo más reciente llega de Argentina de la mano del artista y programador de Buenos Aires, Santiago Ortiz, célebre por su extraordinaria capacidad de combinar creatividad y eficacia en fascinantes visualizaciones de datos. Su homenaje a Cortázar se plasma en una tercera forma para leer Rayuela, mediante una versión dinámica, que permite penetrar en la novela a través de una interfaz de visualización interactiva en Internet. Estamos convencidos de que a Cortázar le habría encantado, ya que resuelve de forma fluida y elegante las ideas y los procesos de lectura que el escritor argentino concibió para su obra.

“Estuve reflexionando en la elección extraña de los (números de) capítulos en la lectura por saltos que Cortázar sugiere. Me preguntaba por el criterio literario y narrativo, pero también por el extraño patrón numérico. Finalmente las dos cosas no están desligadas, ya que ‘saltos mayores’ en términos numéricos, pueden significar ‘saltos mayores’ en términos de relato”, explica al Silicio Santiago Ortiz, que hace unos tres años empezó a trabajar en diversas visualizaciones rudimentarias de la secuencia numérica. “Durante este proceso de trabajo me di cuenta de la presencia de patrones y ritmos diferentes de los que se encuentran en una serie de números aleatorios. Vale la pena comentar que los seres humanos, sin la ayuda de la tecnología, no podemos crear series de números aleatorios… y con ayuda de tecnología nos va algo mejor, pero también seguimos siendo limitados”, explica Ortiz.

“Rayuela” de Julio Cortázar por Santiago Ortiz.

El artista ha volcado todo el libro en una aplicación, para que tome vida a través de una interfaz dinámica y visualmente minimalista, programada con Javascript y dibujada con Canvas. “Finalmente pensé que el libro es una red, formada por 155 nodos, cada uno de los cuales tiene, por lo general, cuatro conexiones, con los dos capítulos anteriores y los dos capítulos siguientes”, continúa Ortiz, que optó por visualizar esta red ordenando los capítulos de forma secuencial alrededor de una especie de tornado de círculos concéntricos, que enfatiza el ritmo inherente a la lectura por saltos.

“Mi intención es homenajear el libro, revelar parcialmente los patrones extraños y eventualmente invitar a leer aunque sea algunos trozos del libro. De hecho se puede leer el libro entero, siguiendo cualquiera de los órdenes sugeridos… o cualquier otro orden”, asegura Ortiz.
El artista y programador argentino, que fue uno de los fundadores de la empresa creativa barcelonesa Bestiario, cuenta con una larga trayectoria en la investigación de las bases de datos y la visualización creativa de grande masas de información. Ahora se dedica a crear proyectos personales con total libertad y a desarrollar trabajos para clientes escogidos. “Trabajar para clientes no significa necesariamente parar con la investigación. Simplemente es otro tipo de investigación. Además muchos de los descubrimientos, técnicas y códigos que uso en proyectos de encargo vienen de la experimentación”, matiza el artista.

“Lostalgic”. “Perdidos: Orientación según Santiago Ortiz”…

Recientemente lanzó Lostalgic, un homenaje de la célebre serie televisiva Perdidos, una producción que como Rayuela de Cortázar se estructura alrededor de una narrativa fragmentada, que surge de los conocimientos y dinámicas sobre el uso de las bases de datos de Ortiz. “Una base de datos es como un libro, admite múltiples lecturas. Los datos tienen estructuras fascinantes y son ellos mismos los que acaban indicando la estética de su visualización… aunque la mejor visualización es siempre la que no se nota, la que está al servicio tanto del emisor como del receptor y finalmente de la propia información”, nos comentó hace un año.

“Newk – Twitter Conversations” el mapa de las conversaciones de los empleados de Twitter.

Entre sus últimos proyectos destaca el análisis visual de la red de Twitter, en la que confluyeron una investigación personal del mapa de las conversaciones de los empleados de Twitter (Newk – Twitter Conversations) y una nueva herramienta que permite crear redes y mapas sistémicos, que Ortiz hará publica próximamente.

La experimentación de Santiago Ortiz resulta especialmente interesante, también de cara a la posibilidad de que el tradicional libro en papel en el futuro desaparezca a manos de los libros electrónicos. Aunque no somos partidario de esta desaparición, puede que los soportes informáticos y la literatura digital abran nuevos horizontes en el ámbito literario, hablando en términos de renovación y experimentación y no sólo de difusión de la copia digital. Como dijo Roberto BolañoNunca hay demasiados libros. Hay libros malos, malísimos, peores, etcétera, pero nunca demasiados”.

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Un conector entre realidades paralelas

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 17 de junio de 2013 – Entrada original en EL PAÍS

Tadao Ando, Jota Castro y Carlos Garaicoa participan en una muestra virtual de obras y relatos inéditos, inspirados en los balcones más emblemáticos de Venecia.

Hace días que el mundo se pregunta donde se oculta Julian Assange, tras abandonar su refugio de la embajada de Ecuador en Londres. Nadie ha puesto en relación su desaparición con la llegada de un extraño personaje al barrio veneciano de Dorsoduro. Los que le han visto asomarse al balcón, siempre y solo de soslayo, aseguran que las vendas cubren cada centímetro de su piel. Algunos creen que sufre una enfermedad rara y otros que es un famoso narco que se está recuperando de una cirugía estética. Solo cuando empezaron a aparecer las botellas con profecías, proclamas y revelaciones, la gente se puso a escudriñar los recovecos, donde los juegos de sombras confunden la vista, para pillar la mano culpable de arrojar al canal los mensajes embotellados. Así empieza el relato, metáfora de la explosión de la sociedad de la información, del artista sonoro y performer estadounidense Steve Piccolo, una de las diez personalidades del mundo de la cultura que forman parte del proyecto multidisciplinar Balconism, promovido por Art Apart, Curating Agency.

Aportación de Francesco dal Co a “Balconism”.

Sus creadores, el propio Steve Piccolo y la curadora de origen ruso Oxana Maleeva, lo definen medio en broma “un proyecto de realidad disminuida”, aunque en realidad se trata de una exposición virtual, formada por diez proyectos narrativos, visuales y sonoros, creados especialmente por cada participante, para uno de los diez balcones de Venecia seleccionados. “Estoy convencida de que el futuro será híbrido, pero no me gusta usar la tecnología para crear más superestructuras en el mundo. Queríamos estar presentes en Venecia en el momento de la Bienal, pero de otra forma: sin invadir, sin tocar, sin añadir. Las obras de Balconism no molestan y no se imponen”, explica Maleeva, que ha elegido unos balcones, especialmente destacados ya sea desde el punto de vista histórico, arquitectónico o popular, del Barrio de Dorsoduro, aquella lengua de tierra entre el Canal Grande y el Canal della Giudecca, que culmina con la Punta della Dogana, centro expositivo de la colección Pinault.

“Remnants of Glory” contribución de Barbara Fornasetti y Valeria Manzi a “Balconism”.

“Durante la Bienal artistas de todo el mundo intentan competir con la atmósfera única de la ciudad, introduciendo objetos no siempre necesarios y a menudo de grandes dimensiones en un contexto ya saturado de historia, monumentos y obras. Por eso nosotros hemos decidido no superponernos a Venecia, sino amplificar su belleza poniendo a disposición del público un filtro insólito para experimentarla”, explican Maleeva y Piccolo, a punto de zarpar en un galeón que llevará un grupo de afortunados visitantes a recorrer todo el itinerario.

Los relatos, las imágenes y las bandas sonoras, que componen la aplicación gratuita Balconism, se pueden descargar desde el App Store, para iPhone y iPad. “Es una aplicación ligera, todo cabe en 50 MB, por lo que funciona también sin conexión”, indican los creadores. Para disfrutarla no es en absoluto necesario estar en Venecia. Por supuesto recorrer los espacios que han inspirados las obras (todas inéditas naturalmente) y poderlas apreciar sumergiéndose en la atmósfera veneciana constituye un incentivo, pero quien no pueda desplazarse hasta la laguna puede gozar de las piezas perfectamente desde el salón de su casa. Además la muestra cuenta con un numero especial de la revista alternativa E il Topo, que incluye un gran numero de fotografías de los balcones y otros textos de apoyo a los relatos.
Balconism supera la idea que el arte debe ser exclusivamente producido por artistas. La ausencia de objetos materiales abre las puertas a la participación de escritores, críticos, músicos, diseñadores y arquitectos, que tratan la ciudad como una verdadera enciclopedia de posibles narraciones desde la perspectiva de diferentes disciplinas”, indica Piccolo, que también pone su seductora e intrigante voz a los relatos, mientras que el compositor de origen japonés Gak Sato se ha encargado del diseño sonoro del proyecto.

Hay propuestas irónicas y divertidas, políticas, surrealistas, nostálgicas y minimalistas como el balcón que el arquitecto japonés Tadao Ando ha intervenido con un sencillo cristal que se coloca horizontalmente entre el cielo y el mar, creando un juego de reflejos, donde se pierden de vista las referencias habituales. El escueto texto que le acompaña es casi un haiku: “Johann Wolfgang von Goethe se sorprende mirando la Venecia del siglo XXI desde el balcón, tras su regreso desde 1700”. Y eso es todo.

Nada que ver con El Milagro de San Harald, la barroca contribución del célebre comisario Francesco Bonami, que ha imaginado una típica aparición mariana (véase Lourdes o Fátima), protagonizada por lo suizo Harald Szeemann, el padre de la curaduría moderna, que lanza aciagas profecías artísticas convertido en Sibila. En la fantasía de Bonami solo los niños entienden las palabras de Szeeeman, que les ha revelado los cuatro secretos de las prácticas curatoriales, además de asegurarles que éste será el último comisario de la Bienal. Según los expertos, los niños parecen haberse recuperado del shock de la visión, aunque han reordenado sus juegos y los objetos de sus cuartos, según un criterio que obedece a una narrativa interior desconocida para sus padres.

Francesco Bonami – The Miracle of St. Harald (fragmento audio)

El común denominador entre obras tan distintas es la vena irónica y situacionista, junto con la voluntad de difundir un mensaje disponible para todos sin límites de tiempo o espacio. “De ahí la elección del balcón, un elemento híbrido, que sirve de conector entre los espacios públicos y privados, el cielo y la tierra, la realidad y la fantasía, la historia y la ficción”, añade Maleeva, que participa en el proyecto también como artista con I miss my enemies and they miss me. Se trata de una obra nostálgica, sobre una época más segura, tranquila y sobretodo comprensible, que se desarrolla como un partido de tenis conceptual entre dos balcones, de los que asoman Fidel Castro y Audrey Hepburn enzarzados en un debate sobre el fin de la guerra fría. “Padezco Balconismo crónico y es una enfermedad contagiosa”, asegura Maleeva.

Oxana Maleeva – The Diagnosis (fragmento audio)

Las piezas más emocionantes llevan la firma de dos artistas latinos. El cubano Carlos Garaicoa fantasea y dibuja con minuciosas líneas, negro sobre blanco, un detallado plan de huida desde una no mejor especificada cárcel, mientras que el peruano Jota Castro se imagina que Neruda vuelva a aparecer 40 años después de su muerte en el balcón de la Pensión Seguso. “He muerto en Santiago el 11 de septiembre de 1973 y he despertado en Venecia el 28 de mayo de 2013. Esta es la verdad. Recuerdo el último momento, tenía miedo, todos aquellos soldados fueron lo último que vi…”, así inicia Jota Castro, un relato que pone la piel de gallina.

Jota Castro – Nothing ever last forever (fragmento audio)

“Letter to our girlfriend Venice” de Marc Kalinka en “Balconism”.

Finalmente Marc V. Kalinka ha imaginado una Venecia transformada por una publicidad global y total, Gabriele Di Matteo ha inventado una historia de fantasmas de pirandeliana memoria y Francesco dal Co, el historiador de la arquitectura más importante de Italia, arranca con Goya y Baudelaire, una deriva por una ciudad que más allá de cualquier tópico no deja nunca de asombrar generaciones tras generaciones de venecianos y visitantes.

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