Mariposas digitales sobre Londres

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 23 de julio de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Chuang Tzu que había soñado que era una mariposa, o si era una mariposa que soñaba ser Chuang Tzu.”

Estos versos, sacados de la inolvidable Antología de la Literatura Fantástica, publicada en 1940 por Bioy Casares, Silvina Ocampo y Jorge Luis Borges, es lo primero que se nos ocurre delante de Wishing Wall, la nueva instalación interactiva que Mar Canet y Varvara Guljajeva acaban de estrenar en la Barbican Gallery de Londres. Wishing Wall, que se presenta en el marco de la monumental exposición Digital Revolution, es una obra zen e intimista, un generador de emociones que el público puede expresar libremente, compartiendo un deseo delante de un micrófono y viendo como su plegaria se convierte en una mariposa digital que acaba librándose en una gran pantalla.

A pesar del tema, la pieza no tiene nada que ver con el popular PostSecret y quizás sus raíces se encuentren más bien en obras de net.art tan célebres como I Confess de Group Z o Persistent Data Confidante de Paul Vanouse. Sin embargo, uno de los rasgos diferenciales de Wishing Wall es la voluntad de comprender cómo compartimos nuestros más íntimos deseos con los demás. “¿Qué pasaría si pudieras expresar un deseo en voz alta y verlo librarse mágicamente para que sea compartido con todo el mundo?”, se preguntan Canet y Guljajeva, que han desarrollado una compleja investigación sobre la interactividad y la participación del público en la génesis de una obra de arte.
Para convertir los deseos en mariposas, Wishing Wall utiliza el navegador Chrome y la tecnología de reconocimiento de voz de Google (Google Speech API). El sistema convierte visualmente las frases que el visitante pronuncia delante del micrófono de la instalación, en las líneas de texto que conforman el capullo de una mariposa.

A este punto tiene lugar una rápida metamorfosis y, mientras se desarrolla la mariposa definitiva, el público dispone todavía de unos instantes para extender las manos e interactuar con su criatura antes de que termine uniéndose al animado enjambre que revolotea en la pantalla de grandes dimensiones, que completa la instalación.
Los colores de las mariposas no aparecen de forma aleatoria, sino que siguen unas directivas precisas, basadas en el análisis de cada deseo formulado a partir de las ocho emociones primordiales, vinculadas a la tabla de colores de Robert Plutchik y las investigaciones del científico canadiense Saif Mohammad sobre el valor emocional de las palabras. “Queremos entender y visualizar el sentimiento detrás del deseo hablado. Dado que las mariposas son muy coloridas además de variadas, va a ser interesante aplicar sus atributos para la representación de los diferentes estados de ánimo”, explican Canet y Guljajeva.

“Wishing Wall” de Mar Canet y Varvara Guljajeva. Un generador de emociones en la Barbican Art Gallery de Londres. Fotos: Andrew Meredith.

Wishing Wall se exhibe hasta el 14 de septiembre en Digital Revolution, una de las más extensas exposiciones dedicadas al arte electrónico y digital, realizadas en el Reino Unido y quizás en el mundo. El evento reúne en la prestigiosa Barbican Gallery una amplísima selección de obras, que incluye desde los pioneros de la década de 1970, pasando por el arte electrónico y el net.art de los años heroicos (1995 – 2000) hasta la última generación de creadores. La Barbican International Enterprise, responsable de la concepción y el comisariado de la muestra, ha otorgado un especial énfasis a los artistas jóvenes, encargándoles varias obras especialmente para la ocasión, como el propio Wishing Wall.

Wishing Wall es la más reciente de una larga lista de colaboraciones entre los dos artistas afincados en Barcelona, actualmente la pareja del arte electrónico más internacional de nuestro país. Mar Canet (Barcelona, 1981) y Varvara Guljajeva (Tallin, 1984) empezaron el año siendo seleccionados por el Google Creative Lab, para desarrollar una de las obras inéditas destinadas a formar parte de Digital Revolution.

Con el objetivo de “inspirar los nuevos desarrolladores a través del arte”, Google ha puesto en marcha el proyecto DevArt (donde dev está por developers) para que los artistas seleccionados produzcan sus trabajos utilizando la tecnología y las herramientas de Google, en un proceso abierto donde todo se desarrolla bajo los ojos del público a través de Internet. De ese modo Canet y Guljajeva han compartido en tiempo real cada detalle y cada paso del proceso de creación de Wishing Wall: las audio guías, la evolución del proyecto y todo el código que permite su funcionamiento.

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Recorridos creativos virtuales para una ciudad real

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 14 de julio de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Golpe de Flores” de Manel Bayo transforma las fachadas de diferentes edificios de Girona, llenándolas de luz, color y sonido.

Más allá de los atractivos conocidos, existe una inesperada Girona creativa que, por segundo verano consecutivo, sale a la calle gracias a una innovadora iniciativa del Centro de Arte Contemporáneo Bòlit. La idea es acercar los contenidos expositivos al público, sacándolos de las paredes del museo, como ya se hizo el año pasado con los itinerarios sonoros geolocalizados de Viaje extra-ordinario, que se podían descubrir y escuchar a través de una aplicación para móviles. En cambio, este verano Filtres APPart se plantea como una exposición que se puede disfrutar de dos maneras diferentes: físicamente visitando las obras instaladas en la Sala Fidel Aguilar del Bòlit_LaRambla, el hall de cuatro hoteles y la vía pública, y virtualmente a través de una aplicación gratuita para dispositivos móviles.

Comisariada por Sol Riera, Filtres APPart es una exposición que despliega las obras de Manel Bayo, Bussoga (Irina Grosu y Josep Motas), Mar Serinyà y David Ymbernon, a través de cuatro recorridos creativos, pensados para redescubrir la ciudad de Girona. “Cada uno de los artistas reflexiona sobre diferentes rincones urbanos, a partir de una mirada y un estilo concretos, con la intención de atrapar aquellos detalles que a menudo pasan inadvertidos en el entorno cotidiano”, explica Sol Riera. La muestra, que se presenta simultáneamente en distintos espacios de la ciudad, se mantendrá abierta hasta finales de agosto. Sin embargo su duración puede alargarse indefinidamente a través de los contenidos que proporciona la homónima aplicación, desarrollada para dispositivos iOS y Android por IKrapps, la empresa creativa del artista e investigador catalán Kenneth Russo.
“Desde la aplicación se puede acceder a los cuatro recorridos creados por los artistas y a toda la información relativa a la exposición. Si te encuentras en Girona y quieres hacer uno de los recorridos, tienes la opción de indicar a la aplicación tu ubicación para que cuando te encuentres en un punto clave del trayecto, te pueda ofrecer la opción de ver los archivos relacionados. Dependiendo del artista pueden ser vídeos, imágenes, sonidos o textos”, añade la comisaria.

Entre las propuestas destaca Golpe de Flores de Manel Bayo, una reflexión sobre la apariencia de la ciudad, el embellecimiento de lo decadente y los diversos usos de los entornos urbanos. La obra se compone de un vídeo y cinco fotografías, que transforman las fachadas de diferentes edificios de Girona, llenándolas de luz, color y sonido. “Gracias a la aplicación puedes acceder al material audiovisual y cuando te encuentras delante de uno de los edificios, tienes la opción de ver el fragmento del vídeo donde aparece ese edificio en concreto”, indica Sol Riera.

En Murales cerámicos urbanos, Irina Gorsu y Josep Motas, más conocidos con el nombre artístico de Bussoga, “utilizan un mural de cerámica como soporte para mapear de forma irónica y juguetona seis puntos clave, representativos de lo que un turista espera visitar en Girona”, asegura la comisaria. Actualmente las creaciones de Bussoga se pueden contemplar en los murales expuestos en Girona, que gracias a la aplicación Filtres APPart, el público podrá seguir viendo cuando se clausure la muestra, tan sólo colocándose delante de las paredes donde estaban ubicados.

“Trazando el río”. Mar Serinyà moldeando la corriente de los ríos Güell y Sèquia Monar.

Mar Serinyà plantea una reflexión sobre el espacio en que se mueve el artista, presentando en el Bòlit_LaRambla cuatro series de fotografías referentes a los cuatro ríos de Girona, donde Serinyà juega con el agua para ver como el cuerpo puede modelar azarosamente las corrientes. Estas imágenes y los movimientos que conforman Trazando el río, vuelven a emerger en cada punto marcado de la ruta y en cada arroyo donde la artista ha experimentado con el medio líquido como se relaciona el cuerpo con el trazo que genera.

Finalmente El tractor calabaza de Blanc (el abuelo de Siset) de David Ymbernon propone un recorrido por Girona que transporta el espectador a su infancia, plasmando memorias pasadas a través de fotografías y pistas de audio que emergen también de manera geolocalizada, cuándo el público se encuentra en determinados puntos de la ruta.

La muestra que se presenta en un centro de arte (la Sala Fidel Aguilar del Bòlit), cuatro hoteles (Hotel Nord 1901, Hotel Peninsular, Hotel Ultònia y Hotel Urh) y seis enclaves turísticos de Girona, se plantea según la comisaria, “como un proyecto poliédrico en el cual es imprescindible la participación activa de los espectadores, ya que los itinerarios y la mirada hacia la ciudad han sido pensados para ser ejecutados, usados y cuestionados”. Y además la aplicación para dispositivos móviles, la convierte en una exposición sin fecha de caducidad.

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Redes y sistemas vivos y ordenados

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 01 de julio de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“RdEs”, una instalación instalación sonora y lumínica de Oscar Martín, profundiza en la investigación de la poética algorítmica y el estudio de los sistemas generativos.

¿Puede la materia inorgánica generar ritmos y secuencias ordenadas y sincronizadas? Contesta a la pregunta RdEs, una instalación sonora y lumínica de Oscar Martín, artista originario de Winterthur (Suiza), que el pasado 28 de junio ha inaugurado en Barcelona la galería Arte Aurora, un nuevo espacio consagrado a la creatividad contemporánea, impulsado por el artista y curador de origen mexicano Uxval Gochez. Para la ocasión Oscar Martín ha presentado la versión definitiva de RdEs, que profundiza en la investigación de la poética algorítmica y el estudio de los sistemas generativos.

La pieza, que se mantendrá a disposición del público hasta el 28 de julio, se parece mucho a un enjambre de dispositivos electrónicos interconectados. Además de generar sonidos y destellos luminosos, cada módulo tiene la posibilidad de comunicar su estado, influenciando la actividad de los elementos adyacentes. “El comportamiento no está secuenciado. Cada módulo tiene un algoritmo de afinidad, es decir cada partícula puede estar vibrando en diferentes estados de sonidos y luz y puede comunicar su estado a otras partículas influenciándolas y generando tendencias”, explica al Silicio Oscar Martín, artista, investigador y programador independiente, especializado en los sistemas generativos y caóticos aplicados al contexto artístico.

La sincronización es un fenómeno que sustenta los mismos fundamentos de la vida y podría incluso definirse una fuerza que se opone a la entropía y al desorden. En la naturaleza existen numerosos ejemplos que generan pautas y ritmos, desde la bioluminiscencia y las respuestas lumínicas de las luciérnagas, pasando por las contracciones generadas por las células cardiacas, el canto de los grillos o simplemente la coordinación de un aplauso, donde involuntariamente a partir de una cacofonía inicial el acto de un grupo de personas evoluciona rápidamente hacia un gesto colectivo y coordenado. Se trata de respuestas que tienden a generar un orden, como demostró también el artista catalán José Manuel Berenguer con la investigación que se plasmó en su instalación Luci, inspirada en el fenómeno lumínico de las luciérnagas de Kuala Selangor (Malaysia). “Luci ha sido todo un referente en España, para este campo de la investigación. Sin embargo RdEs está resuelta de otra manera, más inspirada en los modelos autómatas, que en los modelos biológicos que sustentan la obra de Berenguer”, indica Martín que suele vivir entre Barcelona y Berlín.


También activo bajo el pseudónimo noish, Oscar Martín ha presentado sus trabajos en numerosos festivales y eventos internacionales dedicados al arte y las nuevas tecnologías. Firme defensor del espíritu del código libre y el conocimiento compartido, ha colgado en su web a disposición de los internautas toda la información sobre la instalación RdEs, los esquemas y el código del software, que fue desarrollado en el entorno de programación de Arduino.
“No es que se haya descubierto ahora algo nuevo. La filosofía del open source siempre ha estado ahí. El desarrollo de la humanidad siempre se ha asentado en el compartir el conocimiento, sólo en el último siglo se ha intentado privatizar este espacio del saber común”, asegura el artista.

“RdEs” detalle: cada módulo tiene la posibilidad de comunicar su estado, influenciando la actividad de los elementos adyacentes.

RdEs, que ha sido financiada por la Fundación Phonos y la Universidad Pompeu Fabra, con el apoyo del centro de producción de arte multimedia Hangar de Barcelona, se presentó como prototipo en la edición 2013 del Market Lab, el espacio expositivo de Sónar +D, el encuentro internacional sobre creatividad y tecnología, organizado en el marco de Sónar, el Festival Internacional de Música Avanzada y New Media Art de Barcelona. “Nos pareció que el montaje resultaba marginal, por eso a través de esta presentación en la galería, que es un espacio mucho más apropiado, hemos hecho lo posible por hacer justicia a la instalación, transmitiendo correctamente sus fundamentos, que van mucho más allá de la plástica de sus emisiones sónicas y lumínicas”, afirma el galerista Uxval Gochez, destacando también la producción del vídeo que pone de manifiesto el corpus teórico que envuelve la pieza.

“He escogido esta obras para inaugurar la galería porque básicamente se trata de módulos que contienen la misma programación, pero que en conjunto crean patrones más sofisticados y complejos de comportamiento, lo cual me pareció perfecto para esta primera salida pública, aunque la galería está operando en la sombra ya desde enero”, explica Gochez, jugando con la metáfora de la red al mismo tiempo fundamento de la instalación de Martín y de los objetivos de la galería Arte Aurora, este nuevo espacio de Barcelona enfocado al arte multimedia, la robótica y lo interactivo y por ello mismo tan necesario. Después de RdEs, a partir de agosto la programación proseguirá con sendas exposiciones de los japoneses Kanno y Yamaguchi y los mexicanos Víctor Gochez y Ricardo Milla, todos artistas representados por la galería.

Ambientes reactivos y receptivos

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 26 de mayo de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

Detalle de “Receptive Environments” de Daniel Palacios para la Bienal de Arte y Tecnología de Noruega.

Naturaleza, arte y tecnología no son mundos separados, por los menos no en Noruega un país donde arte y tecnología conviven en entornos que cuidan y respetan los espacios naturales primitivos. Allí, en la remota ciudad de Trondheim hasta junio se celebra la tercera Bienal de Arte y Tecnología, Meta.Morf 2014, un evento que reúne los trabajos de algunos de los más destacados creadores internacionales como Daniel Palacios, Stanza, Marnix de Nijs o Michael Najjar. Bajo el lema Lost in Transition, el certamen noruego pone de manifiesto a través de una amplia selección de obras como las prácticas artísticas pueden revelar puntos de vista aún inexplorados por la investigación científica. En este contexto se expone Receptive Environments de Daniel Palacios, un artista originario de Córdoba y afincado en Berlín, con una amplia trayectoria en la investigación new media y un trabajo que a menudo oscila entre arte y diseño. Receptive Environments, que analiza la evolución del entorno y su pausado devenir, se plasma en una serie de 17 grabados láser que visualizan el paso del invierno a la primavera en Trondheim. Basada en los datos medioambientales capturados por Palacios en la ciudad noruega, la obra es una investigación sobre la visualización de datos como proceso de experimentación.

“Receptive Environments”: la caja de sensores que captura datos como niveles de luz, temperatura, humedad y calidad del aire.

La nueva serie de Receptive Environments, producida expresamente para la Bienal de Trondheim, es un proyecto que reflexiona sobre los límites de la percepción. A partir de la creación de unas imágenes que recuerdan las dendritas, unas concreciones minerales ramificadas que aparecen en las fisuras de las rocas, Palacios materializa los cambios ambientales interpretando diferentes procesos naturales. “Nuestro entorno se encuentra constantemente en proceso de adaptación, pero la percepción de estos cambios se limita a nuestra percepción del tiempo; advertimos el paso de un estado a otro, pero centramos nuestra atención únicamente en las grandes diferencias”, explica al Silicio Palacios, que ha creado una caja de sensores a partir de un sistema Arduino para capturar color y niveles de luz, temperatura, humedad, punto de rocío, niveles de sonido, movimiento próximo, calidad del aire y polución.

Estos datos se interpretan y analizan en tiempo real a través de una aplicación programada por el artista en Processing y se materializan bajo formas ramificadas con apariencia vegetal como si se tratara de “un organismo en crecimiento que lentamente evoluciona de imagen a imagen, convirtiéndose en una reminiscencia de los datos climáticos que modelan su anatomía”, indica el artista. “Cada serie de piezas representa hechos específicos de un momento y un lugar, plasmados en base a la cantidad de tiempo que se quiere representar. Tales gráficos, aunque generados por ordenador, son grabados mediante láser en finas láminas de madera de abedul, alejándolos del imaginario digital y aproximándolos a algo tan natural como plantas dejadas secar entre las hojas de un libro”, añade.

“Receptive Environments” es un organismo en crecimiento moldeado por los datos climáticos.

El desarrollo de Receptive Environments es comparable a un sistema de crecimiento artificial, que permite lograr formas orgánicas, cuyos colores definen determinados datos ambientales como por ejemplo la calidad del aire, que se revela en base a las variaciones cromáticas entre blanco, gris y negro. “En un ambiente urbano la calidad del aire es un valor que cambia bastante a lo largo del día y Receptive Environments manifiesta estas variaciones en las ramificaciones de ciertas partes del organismo que parecen estar florecidas. Asimismo ese patrón de subidas y bajadas diarias en la polución se repite en otras escalas de tiempo. Hay también un patrón semanal e incluso mensual, ya que por ejemplo en los días no laborables hay menos tráfico”, indica Palacios.

“Receptive Environments”: láminas de abedul que visualizan los datos medioambientales en la ciudad de Trondheim.

La visualización de datos es un tema muy subjetivo”, añade el artista “en mi caso, los datos constituyen la base de la pieza, de modo que esta ha de estar relacionada con ellos tanto en su forma como en el material; busco una visualización subjetiva que te de una imagen de lo que pasó en ese momento y lugar, algo que puedas comprender en base a tu experiencia de esa imagen, no a su lectura analítica. Pienso que ahí es donde reside la gran diferencia en el uso de datos a nivel artístico y a nivel científico, la llamada visualización de datos en el arte no debería de ser tanto una visualización, sino una experimentación” concluye.

“Strata” de Daniel Palacios se presenta a partir del próximo 18 de junio en el Palacio de Orive de Córdoba.

Daniel Palacios lleva años trabajando con los datos ambientales y su reinterpretación creativa. Su pieza más conocida quizás sea Strata, una investigación que se enfrenta al concepto de paisajismo de datos. “No se trata de representar el paisaje, sino la percepción que tenemos de él”, asegura Palacios que a partir del próximo 18 de junio presentará Strata en el Palacio de Orive de Córdoba.

Como es habitual el proyecto aprovechará una veintena de dispositivos electrónicos para la captura de datos como los cambios en los niveles de luz y temperatura. A partir de estos datos se realizará un análisis mediante un software diseñado por Palacios con el objetivo de dar forma a unas esculturas tridimensionales moldeadas con láser, que representan tales cambios a lo largo del tiempo. “Strata parte de la intención de crear una serie de piezas que basándose en los sutiles cambios de luz y temperatura, hablen sobre las relaciones que se establecen entre un determinado espacio y su entorno. Luz y temperatura son dos de los principales agentes que modelan nuestros paisajes, por lo que aquí son utilizados igualmente como punto de partida para dar forma a las piezas, tratando de generar una representación con más significado que la mera visualización analítica de estos datos”, concluye Palacios que el pasado año consiguió vender la idea básica de su instalación Waves, para una campaña comercial de Nike en Los Ángeles.

La instalación original está formada por un largo trozo de cuerda  animada que representa de forma tridimensional un continuum de ondas que flotan en el espacio a la par y producen sonido por la propia física de su movimiento al cortar el aire. “Nike ha adquirido las dos turbinas para dar forma a un montaje comercial en sus tiendas de Los Ángeles, en el que deportistas de elite iban a correr para presentar el nuevo modelo de las Flyknit”, concluye Palacios.

Arte cinético para las redes sociales

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 12 de mayo de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

“Hungry Birds” de Voldemars Dudums fueron los primeros “pajaros tuiteros”.

Es bien conocido que el término anglosajón tweet, cada vez más omnipresente, es una onomatopeya vinculada a la afinidad sonora con el gorjeo de un pájaro. No por nada Tweety (Piolín) es el nombre del canario más célebre de la historia. Sin embargo, valga la redundancia, ¿pueden los pájaros tuitear? ¡Pueden! A pesar del juego de palabras las aves también tuitean en el sentido más contemporáneo del término, es decir envían mensajes de 140 caracteres a través de la red de Twitter. Y como los pájaros, también las moscas y las plantas, a través de perfiles controlados por robot informáticos (bots), automatizan la tarea de difundir mensajes, no necesariamente comprensibles, en el marco de proyectos artísticos experimentales.

En la red social de Twitter podemos encontrar numerosos casos de robots tuiteros. Estas ‘aves 2.0’ se remontan a una iniciativa de Voldemars Dudums, un creador de Letonia que activó un perfil muy locuaz, asociado a un teclado al aire libre con pedacitos de tocino el lugar de teclas. A pesar de que a lo largo de casi dos años los pájaros silvestres que se acercaban para picotear difundieron involuntariamente algo como cuatro mil mensajes incomprensibles a través del perfil Hungry Birds, actualmente la página oficial es inoperativa. A la espera de que Dudums regrese con su esperado nuevo proyecto, es posible bucear por la memoria de la iniciativa gracias al mega archivo online Archive.org.

¿Pero qué tiene que ver todo esto con el arte? Nos lo preguntaron muchos lectores cuando publicamos Twitter Art y la pregunta se volvió obsesiva cuando el año pasado descubrimos que también el medio ambiente tuitea, que existen numerosas plantas activas en las redes sociales (Y ahora las plantas tuitean) y que también las moscas (Una colonia de moscas mantiene en vilo los twitteros) hacen lo propio, a través de una instalación de David Bowen, que le valió incluso uno de los prestigiosos premios que reparte el Ars Electronica Center de Linz, durante el festival homónimo.
Volviendo a la pregunta, de qué es lo que relaciona todo esto con el arte, no hay que olvidar el contexto de la creatividad relacionada con las nuevas tecnologías, así como las connotaciones metafóricas y la aproximación crítica que se desprende de unas creaciones de estas características. El arte no debería ser sólo un producto comercial. El proceso creativo surge como una reacción y una aproximación estética a realidades culturales y sociales a partir de soportes reales y también virtuales, ya que “el Arte es la adaptación por el hombre de la materia sensible o inteligible para un fin estético”, tal y como afirmaba el joven Stephen Dedalus, en el Retrato del artista adolescente de James Joyce.

Ahora mismo entre los artistas que investigan las posibilidades creativas de Twitter se encuentra Anthony Prestia de San Francisco, que ha creado cuatro diferentes perfiles para llevar a cabo otras tantas tareas creativas. Great Artist es un artista totalmente automatizado, que utiliza la aplicación Become a Great Artist in Just 10 Seconds programada por Michael Brough y Andi McClure, para crear cuatro veces al día un nuevo lienzo digital que difunde a través del perfil @greatartbot. Casi un juego de estrategia, Lights Out! es en palabras del propio Prestia, el primer juego gráfico en la plataforma de Twitter.

“Cloud tweets” de David Bowen y su peculiar investigación sobre el arte cinético.

Además de las moscas de Fly Colony, David Bowen dispone de una interesantísima instalación que transmite Tuits desde el cielo, ya que su Cloud Tweets convierte la bóveda celeste en un teclado virtual que hasta el momento ha llegado a difundir más de 85 mil mensajes.

ReCAPCHAT, un proyecto del artista francés Jimpunk es una irónica y minimalista performance participativa online a través de una simple interfaz Captcha, una de las ya populares herramientas que se utilizan como sistema de control para el spam. En reCAPCHAT, cuando el usuario teclea la palabra indicada por el programa, si no ha cometido errores, verá como su contribución textual se convierte ipso facto en un mensaje que el proyecto difunde en la homónima cuenta @reCAPCHAT, una ironía que apunta al alud de contenidos redundantes e innecesarios que circula hoy en día en las redes sociales.
Una reflexión que comparten también Joan Heemskerk y Dirk Paesmans, la pareja belga holandés pionera de la escena del net.art, mejor conocida como JODI, con su SK8MONKEYS ON TWITTER. Se trata de una instalación que permite al público practicar skating sobre planchas producidas a partir teclados inalámbricos que, conectados al respectivo perfil en la red de Twitter, envían al ciberespacio mensajes incomprensibles, siempre y cuando el skater, performer o visitante que sea, apriete inadvertidamente con el zapato la tecla ‘envío’.

Una reflexión sobre este tipo de proyectos artísticos no puede no sugerir el concepto de automatismo, acciones que se repiten en el tiempo de manera más menos regular o aleatorias, y se pueden también clasificar como respuestas cinéticas que toman forma en las redes sociales. Son proyectos que enlazan idealmente con el arte cinético, una disciplina que se remonta a los futuristas de comienzo del siglo pasado y a nombres célebres como Duchamp o Calder. Estos artistas tenían mucho que ver con la relación entre la obra y el espectador. En el arte cinético la búsqueda del movimiento utiliza todo tipo de recurso, desde la acción del viento o del agua a motores e impulsos electromagnéticos. A pesar de lo que digan los escépticos, tenemos la sensación de que Duchamp habría apreciado la relación formal y el resultado final de la interacción automatizada que se genera entre un lugar lejano y su reflejo a través de las redes sociales.

“William S. Burroughs at Brion Gysin’s, Paris”, October 1979 – photo © Udo Breger en la expo “The name is BURROUGHS – expanded media” ZKM (Karlsrhue).

Twitter está plagado de robots. Sin embargo no se trata de las tradicionales figuras antropomórficas, los bots son autómatas virtuales cuya naturaleza se compone de bits y funcionan como pequeños programas que automatizan sencillas tareas como enviar mensajes.
Cuando el ZKM de Karlsrhue (Alemania) realizó The name is BURROUGHS – expanded media, una muestra monográfica dedicada a Burroughs, tuvo una cierta popularidad en la red el @BurroughsBot, algo así como una presencia activa en Twitter en homenaje al padre de la beat generation. Con su presencia @BurroughsBot mantiene viva en la red la memoria del mítico escritor retwitteando inexorablemente todo mensaje que lleve en el cuerpo del texto la palabra Burroughs.

En la misma línea existen en Twitter muchos otros bots más o menos enigmáticos como el Art Critic Bot del creador francés Éric Maillet. Por definición un “generador de criticismo artístico”, este perfil de Twitter es un programa de inteligencia artificial que realiza bajo pedido un enunciado crítico aleatorio, mediante un software que analiza los diferentes estilos y autores y los remezcla para producir un texto que oscila entre lo probable y lo paródico. Disponible también como instalación, el Art Critic Bot se presenta en el marco de una muestra de obras de arte, donde sirve a los visitantes como guía y herramienta para la reflexión.

Enunciados entre lo probable y lo paródico de “Art Critic Bot”, Éric Maillet.

Para cerrar entre los bots más inquietantes hay que mencionar On Kawara, un homenaje al homónimo artista conceptual japonés. Se trata de un bot que desde el 15 de enero de 2009 repite inexorablemente una vez al día “I AM STILL ALIVE”, un mensaje que el verdadero artista japonés solía enviar a sus conocidos a través de un telegrama.

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