Ambientes reactivos y receptivos

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 26 de mayo de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

Detalle de “Receptive Environments” de Daniel Palacios para la Bienal de Arte y Tecnología de Noruega.

Naturaleza, arte y tecnología no son mundos separados, por los menos no en Noruega un país donde arte y tecnología conviven en entornos que cuidan y respetan los espacios naturales primitivos. Allí, en la remota ciudad de Trondheim hasta junio se celebra la tercera Bienal de Arte y Tecnología, Meta.Morf 2014, un evento que reúne los trabajos de algunos de los más destacados creadores internacionales como Daniel Palacios, Stanza, Marnix de Nijs o Michael Najjar. Bajo el lema Lost in Transition, el certamen noruego pone de manifiesto a través de una amplia selección de obras como las prácticas artísticas pueden revelar puntos de vista aún inexplorados por la investigación científica. En este contexto se expone Receptive Environments de Daniel Palacios, un artista originario de Córdoba y afincado en Berlín, con una amplia trayectoria en la investigación new media y un trabajo que a menudo oscila entre arte y diseño. Receptive Environments, que analiza la evolución del entorno y su pausado devenir, se plasma en una serie de 17 grabados láser que visualizan el paso del invierno a la primavera en Trondheim. Basada en los datos medioambientales capturados por Palacios en la ciudad noruega, la obra es una investigación sobre la visualización de datos como proceso de experimentación.

“Receptive Environments”: la caja de sensores que captura datos como niveles de luz, temperatura, humedad y calidad del aire.

La nueva serie de Receptive Environments, producida expresamente para la Bienal de Trondheim, es un proyecto que reflexiona sobre los límites de la percepción. A partir de la creación de unas imágenes que recuerdan las dendritas, unas concreciones minerales ramificadas que aparecen en las fisuras de las rocas, Palacios materializa los cambios ambientales interpretando diferentes procesos naturales. “Nuestro entorno se encuentra constantemente en proceso de adaptación, pero la percepción de estos cambios se limita a nuestra percepción del tiempo; advertimos el paso de un estado a otro, pero centramos nuestra atención únicamente en las grandes diferencias”, explica al Silicio Palacios, que ha creado una caja de sensores a partir de un sistema Arduino para capturar color y niveles de luz, temperatura, humedad, punto de rocío, niveles de sonido, movimiento próximo, calidad del aire y polución.

Estos datos se interpretan y analizan en tiempo real a través de una aplicación programada por el artista en Processing y se materializan bajo formas ramificadas con apariencia vegetal como si se tratara de “un organismo en crecimiento que lentamente evoluciona de imagen a imagen, convirtiéndose en una reminiscencia de los datos climáticos que modelan su anatomía”, indica el artista. “Cada serie de piezas representa hechos específicos de un momento y un lugar, plasmados en base a la cantidad de tiempo que se quiere representar. Tales gráficos, aunque generados por ordenador, son grabados mediante láser en finas láminas de madera de abedul, alejándolos del imaginario digital y aproximándolos a algo tan natural como plantas dejadas secar entre las hojas de un libro”, añade.

“Receptive Environments” es un organismo en crecimiento moldeado por los datos climáticos.

El desarrollo de Receptive Environments es comparable a un sistema de crecimiento artificial, que permite lograr formas orgánicas, cuyos colores definen determinados datos ambientales como por ejemplo la calidad del aire, que se revela en base a las variaciones cromáticas entre blanco, gris y negro. “En un ambiente urbano la calidad del aire es un valor que cambia bastante a lo largo del día y Receptive Environments manifiesta estas variaciones en las ramificaciones de ciertas partes del organismo que parecen estar florecidas. Asimismo ese patrón de subidas y bajadas diarias en la polución se repite en otras escalas de tiempo. Hay también un patrón semanal e incluso mensual, ya que por ejemplo en los días no laborables hay menos tráfico”, indica Palacios.

“Receptive Environments”: láminas de abedul que visualizan los datos medioambientales en la ciudad de Trondheim.

La visualización de datos es un tema muy subjetivo”, añade el artista “en mi caso, los datos constituyen la base de la pieza, de modo que esta ha de estar relacionada con ellos tanto en su forma como en el material; busco una visualización subjetiva que te de una imagen de lo que pasó en ese momento y lugar, algo que puedas comprender en base a tu experiencia de esa imagen, no a su lectura analítica. Pienso que ahí es donde reside la gran diferencia en el uso de datos a nivel artístico y a nivel científico, la llamada visualización de datos en el arte no debería de ser tanto una visualización, sino una experimentación” concluye.

“Strata” de Daniel Palacios se presenta a partir del próximo 18 de junio en el Palacio de Orive de Córdoba.

Daniel Palacios lleva años trabajando con los datos ambientales y su reinterpretación creativa. Su pieza más conocida quizás sea Strata, una investigación que se enfrenta al concepto de paisajismo de datos. “No se trata de representar el paisaje, sino la percepción que tenemos de él”, asegura Palacios que a partir del próximo 18 de junio presentará Strata en el Palacio de Orive de Córdoba.

Como es habitual el proyecto aprovechará una veintena de dispositivos electrónicos para la captura de datos como los cambios en los niveles de luz y temperatura. A partir de estos datos se realizará un análisis mediante un software diseñado por Palacios con el objetivo de dar forma a unas esculturas tridimensionales moldeadas con láser, que representan tales cambios a lo largo del tiempo. “Strata parte de la intención de crear una serie de piezas que basándose en los sutiles cambios de luz y temperatura, hablen sobre las relaciones que se establecen entre un determinado espacio y su entorno. Luz y temperatura son dos de los principales agentes que modelan nuestros paisajes, por lo que aquí son utilizados igualmente como punto de partida para dar forma a las piezas, tratando de generar una representación con más significado que la mera visualización analítica de estos datos”, concluye Palacios que el pasado año consiguió vender la idea básica de su instalación Waves, para una campaña comercial de Nike en Los Ángeles.

La instalación original está formada por un largo trozo de cuerda  animada que representa de forma tridimensional un continuum de ondas que flotan en el espacio a la par y producen sonido por la propia física de su movimiento al cortar el aire. “Nike ha adquirido las dos turbinas para dar forma a un montaje comercial en sus tiendas de Los Ángeles, en el que deportistas de elite iban a correr para presentar el nuevo modelo de las Flyknit”, concluye Palacios.

Artefactos sonoros y sonidos de vanguardia desde México DF

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 12 de diciembre de 2013 – Entrada original en EL PAÍS

Los “Magnetófonos” de Iván Puig, unos de los artefactos sonoros que se presentarán en los jardines del CNART (México DF).

Puede que en las últimas décadas la investigación sobre instrumentos musicales se haya estancado, para centrarse en el desarrollo científico y tecnológico, pero esto no significa que no se estén creando nuevos artefactos sonoros, sobretodo en ámbito artístico. Lo demuestra el evento que tendrá lugar este sábado día 14 de diciembre, en México DF. De las 13 a las 17 horas en los jardines del Centro Nacional de las Artes (CNART) se celebrará la primera edición de FACTO, un Festival de Artefactos Sonoros, concebido por el artista y comisario mexicano Arcángel Constantini, que se enmarca en el Festival Luces de Invierno, organizado por el Consejo Nacional por la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA).
Se trata una ocasión única para que nuestros lectores en el DF conozcan el trabajo de 15 artistas, estrechamente vinculados con la tecnología, que presentarán al público sus instrumentos sonoros, experimentarán con ellos y realizarán una jam session colectiva.

Performance de Arcángel Constantini con el “8 X 8 Ω 1 bit”.

“Se establecerán 15 espacios y desde cada uno de ellos se emitirán sonidos amplificados simultáneamente, generando un flujo sonoro que inundará los jardines del Centro Nacional de las Artes”, explica Constantini al Silicio. El artista comisario ha diseñado un programa planteado como una improvisación musical, donde el público está invitado a deambular entre en los jardines del CNART, disfrutando de las tesituras sonoras y descubriendo lo último en tecnología de vanguardia.

Las piezas de los 15 artistas bien representan la exuberante creatividad de la escena contemporánea latino americana, que desde hace unos años se está imponiendo sobre la creación electrónica occidental con obras muy originales y bien resueltas desde el punto de vista formal y tecnológico. En particular el panorama mexicano destaca por obras de corte low tech, con dispositivos que no desprecian el uso de componentes talladas en madera. Estas piezas, que parecen surgidas de un laboratorio artesanal de antaño, representan una respuesta alternativa a una década de instrumentos casi industriales, como los que se realizan en muchos laboratorios artísticos occidentales, que en nuestra opinión se han estancado demasiado en el paradigma formal del open source.

Un ejemplo de todo esto son los Magnetófonos de madera, que su creador Iván Puig define unos “instrumentos de exploración sonora y a la vez una serie en proceso”, que emplean como materia prima las cintas magnéticas de viejos estudios de grabación. “Los fragmentos de cinta son colocados en los artefactos de manera aleatoria. En la recuperación de sonidos desechados, se deconstruyen segmentos de historia audible. El reciclaje generado indaga en los procesos cognitivos sonoros y su permanencia en la memoria”, indica Puig, cuyo trabajo se centra en reciclar y alargar la vida de los objetos obsoletos, inventando otras formas posibles. “Me gusta que la gente se sonría cuando la pieza detona en su interior. Me gusta pensar que el arte tiene una fuerza transformadora, política y creativa, con resultados concretos y tangibles y también con efectos sublimes y sutiles”, explica Puig que conocimos en las páginas del Silicio con SEFT-1, una extraordinaria Sonda de Exploración Ferroviaria Tripulada, realizada en colaboración con Andrés Padilla Domene.

“ÜberSonic” de Leslie García, un artefacto sonoro que permite interactuar con formas intangibles.

Tiene un corte artesanal también ÜberSonic de Leslie García, otra creadora que reseñamos anteriormente en el Silicio por sus experimentaciones sonoras con las plantas. “ÜberSonic es una serie de piezas open-hardware, que utilizan señales residuales de radio frecuencia para producir procesos de síntesis de sonido. La intención principal es desarrollar unas esculturas sonoras capaces de comunicarse como una red, utilizando la información física proveniente de distintos sensores”, explica García para describir un proceso que materializa los señales residuales, imperceptibles para nuestros sentidos y permite interactuar con formas intangibles.
Leslie García presentará en los jardines del CNART también Kupa, una investigación en proceso realizada en colaboración con Cinthia Mendoça, que aborda la transformación de la actividad bioeléctrica cerebral y sus posibles materializaciones.

8 X 8 Ω / 1 bit. Un artefacto sonoro electromagnético de Arcángel Constantini.

No necesita presentación Arcángel Constantini, creador multimedia y comisario, del que a menudo hablamos en el Silicio. Punta de diamante de toda una generación de artistas mexicanos y pionero de la escena internacional del arte electrónico, Constantini participa en el festival con 8 X 8 Ω / 1 bit, por definición un “hacking electromagnético”. Se trata de un dispositivo electrónico único, que utiliza ocho bobinas con micro controladores programados con un bit, un valor binario que controla el voltaje que circula en el dispositivo. Los sonidos que esta obra produce, se generan a través de la conversión de la corriente eléctrica a través del fenómeno de la inducción electromagnética.

Imposible describir aquí todos los artefactos sonoros que se presentarán el sábado en el DF. La única solución es acercarse a los jardines del CNART (o a las webs de los artistas) para disfrutar de una tarde única en compañía de Leslie García, Iván Puig, Marcela Armas, Yair López, Hugo Solís García, Gilberto Esparza, Yurián Zerón, Víctor Hugo Rodríguez, Bárbara Lázara, Juan Pablo Villegas, Juan Jose Rivas, Taniel Morales, Iván Abreu, Daniel Lara Ballesteros y Arcángel Constantini.

Nosotros cerramos nuestra panorámica con Gilberto Esparza, cuya obra investiga las relaciones entre tecnología y naturaleza. Este artista mexicano utiliza la biotecnología y la robótica para crear piezas que exploran el impacto de la tecnología en diversos aspectos de la vida cotidiana. En los jardines de CNART presentará BioSoNor, el segundo prototipo de un instrumento musical, que funciona alimentado por la actividad eléctrica de unos microorganismos.

“Cada uno de los participantes ha estado desarrollando una práctica artística significativa, en la que constantemente se vinculan los procesos de la tecnología con las poéticas del arte, produciendo artefactos sonoros, que dialogan con distintos modelos de producción”, concluye Constantini.

Mil sueños que me despertarán

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 09 de diciembre de 2013 – Entrada original en EL PAÍS

“Velvet-Transcode” de Néstor Lizalde en Etopia, el nuevo Centro de Arte y Tecnología de Zaragoza.

La vida es demasiado corta para concentrarme en el pasado, prefiero mirar hacia el futuro”, aseguraba el icono del rock intelectual Lou Reed, fundador junto con John Cale de The Velvet Underground. Han pasado casi 50 años de la publicación del mítico álbum The Velvet Underground & Nico y su legado sigue proyectado en el futuro, convirtiéndose en una inagotable fuente de inspiración para músicos y artistas de todo el mundo.
Lo demuestra la instalación interactiva del creador zaragozano Néstor Lizalde, Velvet-Transcode, algo así como una mesa de remezcla donde sumergirse en las sonoridades oníricas de la inolvidable banda neoyorquina. La pieza, que actualmente se exhibe en Zaragoza, permite explorar un icono de la contracultura: el famoso disco The Velvet Underground & Nico, producido por Andy Warhol en 1967, que ha sido digitalizado en todas sus dimensiones visuales y sonoras, para ser reconstruido sobre un nuevo soporte, una máquina que le otorga nuevas capacidades ligadas al mundo digital.

En realidad no se trata de ningún oportuno intento de aprovechar el interés mediático surgido a raíz del reciente y triste fallecimiento de Lou Reed. “Se trata de una invitación a amplificar el sentido de la obra para crear un nuevo prisma de visión”, explica al Silicio Lizalde, hablando de un proyecto que tiene ya un largo recorrido. Velvet-Transcode empezó a gestarse en 2010, en el marco del Máster en Artes Visuales y Multimedia de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y tras una primera versión, el artista ha desarrollado la instalación que se está exponiendo, renovada y actualizada, en la muestra Pasarela Media, organizada por Etopia, el nuevo Centro de Arte y Tecnología de Zaragoza.

Velvet-Transcode es un dispositivo bastante alejado del tradicional formato instalativo. Se parece casi a un conjunto barroco, formado por una mesita, unos taburetes y una pequeña lámpara de pie con aire vintage, que remite a un típico ambiente interior de la década de 1960.  “Este objeto de estudio, que metafóricamente ha sido desintegrado y reconstituido como un objeto digital, se muestra ahora como un holograma que flota atrapado en el dispositivo”, explica Lizalde, para definir un sistema visual basado en la holografía, que genera en tiempo real música e imágenes. Este sistema es controlado por el público, a través de una interfaz de 49 pulsadores que permiten descomponer, modular y reorganizar el disco, de una forma variable y abstracta, recombinando más de mil archivos de audio y vídeo.
“El usuario puede explorar tanto los diferentes niveles visuales del disco como su dimensión sonora, que se visualiza sobre los pulsadores mediante formas luminosas. Cada vez que se carga una nueva pista de audio, esta modifica el resto de las pistas activas en un proceso de retroalimentación, que deriva en la mutación conjunta de las formas audiovisuales”, indica Lizalde. La principal novedad de esta versión de Velvet-Transcode reside en que los dos ordenadores, que controlan audio y vídeo, funcionando como cerebro de la obra, ahora están interconectados y pueden modularse mutuamente. “En esta versión cada pista de audio modula en tiempo real la generación gráfica que desarrollan las otras, a la vez que modula los canales de vídeo ligados a las pistas que se muestran en el dispositivo de imagen”, concluye Lizalde.

“Velvet-Transcode” de Néstor Lizalde. Detalle del dispositivo holografíco.

Velvet-Transcode se presenta en el marco de la exposición Pasarela Media, un proyecto de la Fundación Zaragoza Ciudad del Conocimiento y de ProyectAragón para Etopia, comisariado por Mariano Salvador. La muestra, que se mantendrá abierta hasta el próximo 13 de enero, reúne artistas aragoneses que abordan la creación audiovisual a través de los nuevos medios. “La selección incluye recreaciones virtuales con claro acento divulgativo como El Foro Romano de Caesaraugusta en el Siglo II de Alfonso Sánchez y animaciones digitales con intenciones más artísticas como Nature by Numbers de Cristóbal Vila. Junto a abstracciones minimalistas de estética aleatoria como la obra del artista y músico Inane, Nuestro alrededor, se exhiben aventuras paisajísticas realizadas con técnicas estereoscópicas como Aragón 3D de Sergio de Uña y Vicenç Turmo. También hay un hueco para la intervención del espectador en la selección de contenidos. El público puede participar en un relato expansivo y transmedia como Plot 28 de Agustín Serra y Hernán Ruiz o entregarse a la vertiente más lúdica de la interactividad, como propone el equipo Arctic en La noche en vela”, explica al Silicio Mariano Salvador que, además de comisario de la muestra, es coordinador de las iniciativas y los premios Paseo Project.

“Gran Amarillo” de Enrique Radigales en el patio exterior de Etopia.

También destaca la participación de Enrique Radigales, un artista de Zaragoza con una amplia trayectoria en los nuevos medios, que exhibe en el patio exterior de Etopia, Gran Amarillo, una pieza que investiga las fisuras entre lo analógico y lo digital.
La grande mancha de color amarillo, una escultura pictórica realizada con lona de plástico que parece extenderse verticalmente, conecta idealmente el espacio físico del centro con el espacio virtual de Internet, que acoge su versión digital. La mancha virtual, que en esta ocasión estará online en la web provisional de Etopia porque el flamante centro aún no dispone de una página web propia, es una entidad cambiante que al ser intervenida con el ratón se amplía hasta ocupar toda la pantalla, mostrando el código de programación HTML utilizado.

Pasarela Media es uno de los numerosos eventos organizados para inaugurar el Centro de Arte y Tecnología de Zaragoza Etopia. Además del V Congreso Iberoamericano de cultura digital que acaba de clausurarse, destaca la presencia de la exposición itinerante Desmontajes, Re/apropiaciones e Intrusiones, una producción de Acción Cultural Española y el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) de Badajoz, comisariada por Gustavo Romano. Hasta finales de enero el centro acoge también Quiero un millón de amigos, un proyecto realizado con el apoyo de José Carlos Arnal, director de la Fundación Zaragoza Ciudad del Conocimiento y Juan Pradas del Ayuntamiento de Zaragoza, gestor de proyectos de Milla Digital.

Entre otras propuestas Quiero un millón de amigos, una exposición que trata de redes sociales, despliega tres trabajos de Néstor Lizalde que experimentan con la generación de formas audiovisuales a partir de estructuras en red, desde un punto de vista algo más antropológico. Francamente lograda, Gallinero es una nueva instalación protagonizada por ocho huevos que mantienen una conversación chispeante, alimentada por un software basado en un algoritmo diseñado para que puedan escucharse y responderse. Se genera así una escenografía audiovisual variable, donde cada huevo desarrolla una personalidad distinta a partir de sus propias bases de vídeo independientes y de la interacción con los demás huevos. “El resultado es un trabajo muy divertido, que simula en parte los comportamientos humanos colectivos en determinadas situaciones y genera conversaciones que a veces rozan lo surrealista”, indica el artista.

Néstor Lizalde participa en Quiero un millón de amigos también con Torre de cabezas, una escultura audiovisual que genera formas de vídeo holográficas, empleadas con intención escultórica y Boca en la red, basada en el desarrollo de un sistema de vídeo variable y no narrativo, con un cariz plástico y casi pictórico, que se genera a partir del ritmo de circulación de la información a través de Internet.

“Suelo alejarme de las formas narrativas tradicionales que han imperado a lo largo del siglo XX. Todos mis trabajos se basan en el desarrollo de sistemas audiovisuales, que emplean las estructuras de los nuevos medios para crear formas no lineales, poniendo de manifiesto las capacidades intrínsecas de estas tecnologías”, asegura Lizalde. El artista ha estado trabajando también en el desarrollo del software y la interfaz de control para poner en marcha la doble pantalla de unos 600 m2, que convierte la fachada de Etopia en un espacio para experimentar de forma creativa. Gracias a este dispositivo el Centro de Arte y Tecnología de Zaragoza entrará a formar parte de la red internacionales de pantallas interactivas en áreas urbanas, a la que ya pertenece el Medialab Prado de Madrid. “Durante el Congreso hemos lanzado esta herramienta con la intervención de diez artistas latino americanos, invitados para experimentando con esta tecnología y sus posibilidades”, concluye Lizalde.

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Barcelona capital del video mapping

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 14 de noviembre de 2013 – Entrada original en EL PAÍS

Ilumina de Luis Sanz, un dibujo aumentado que utiliza la luz para crear la ilusión de espacios y formas tridimensionales.

Desde hoy jueves 14 y hasta el sábado 16 de noviembre, Barcelona se convierte en el epicentro de la creación audiovisual y del video mapping, gracias a la programación del MIRA Festival. El evento, que celebra su tercera edición, ocupa diversos espacios de la capital catalana como la Fábrica de Creación Fabra i Coats, sede del nuevo Centro de Arte Contemporáneo de Barcelona, el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) y la sala de conciertos Razzmatazz.

El MIRA Music & Visual Arts Festival plantea una experiencia nueva para el espectador, ya que tal y como aseguran sus organizadores, “propone vivir la música de una forma diferente con todos los sentidos porque la música no sólo se escucha, sino que también se ve”. Con su combinación equilibrada de música y espectáculo, MIRA representa una ocasión única para acercarse a lo más novedoso en el ámbito de la creación audiovisual, a través del Mira Lab, un programa de encuentros en el CCCB, que alternan talleres y presentaciones a cargo de los creadores del sector.

La amplia programación musical tendrá como escenario principal los sugerentes espacios industriales de la Fabra i Coats, con la colaboración de la mítica sala Razzmatazz que tomará el relevo con las actuaciones del MIRA Club, a partir de las 2 de la madrugada. Más allá de esto, nuestra atención quiere centrarse en la oferta artística y digital.
El festival ofrece también un espacio expositivo, ubicado en una nave anexa a la Fabra i Coats, que se presenta como un escaparate donde experimentar con ocho instalaciones audiovisuales de artistas nacionales y extranjeros, que dibujan un recorrido a través de otras tantas habitaciones. Todas las propuestas se basan en las técnicas más innovadoras de video mapping y han sido elegidas a través de una convocatoria abierta, en la que se presentaron más de 160 proyectos de 28 países.

 

Mécaniques Discursives, una intervención dinámica en continuo desarrollo de Yannick Jacquet y Fred Penelle.

Como no podía ser de otra manera empezamos este recorrido con Mécaniques Discursives, la celebrada instalación de unos artistas ‘viejos’ conocidos de los lectores del Silicio, Yannick Jacquet (aka Legoman) y Fred Penelle. Estos artistas, de origen belga y suizo respectivamente, se han convertido en destacados representantes de las tendencias más contemporáneas en video mapping. Nosotros solemos definir este tipo de creaciones audiovisuales ‘aumentadas’, en el sentido que desbordan los límites de la pantalla tradicional para trasladarse al espacio físico, ocupando elementos arquitectónicos como fragmentos de una pared o la fachada de un edificio y además, al mismo tiempo permiten la interacción del público.

Con Mécaniques Discursives, Jacquet y Penelle despliegan en las paredes del espacio expositivo una intervención dinámica en continuo desarrollo, donde se mezclan elementos audiovisuales con objetos animados en un perpetuo juego de luces y sombras, que dan forma a unos espacios casi oníricos. “Trabajamos muy espontáneamente, un poco como realizando un cadáver exquisito. Queremos que este proyecto se mantenga en constante evolución, adaptándose a los diferentes espacios sin llegar a repetirse. Nuestra forma de crear se parece un poco a la de las bandas de jazz”, explica al Silicio Yannick Jacquet, que participará también en la programación del MIRA Lab en el CCCB.

El estudio madrileño Espadaysantacruz presenta Invaders Project, una instalación interactiva basada en un clásico de los videojuegos, el Space Invaders, combinado con técnicas de video mapping.

Una pared resquebrajada a través de un dibujo hecho a mano se convierte literalmente en una pantalla donde el espacio físico y virtual se mezclan y el espectador está invitado a luchar con unas naves alienígenas, que parecen salirse de la propia pared. “Normalmente, la proyección mapping se basa en imágenes representadas e integradas con arquitectura real. Con este juego, hacemos un paso adelante mediante la interacción 3D en tiempo real”, explican los dos creadores.

Ha sido concebido y fabricado en Barcelona, V.I.R.O.I.A, un instrumento audiovisual de corte artesanal creado por PK produccions (Telenoika.net), bajo la dirección de Sergio K-sero.

Esta instalación interactiva está formada por tres instrumentos de madera, que funcionan como controladores audiovisuales y pueden ser tocados simultáneamente por el público, alternando entre diferentes estilos musicales e improvisando como si se tratara de una jam session.

Slidemedia Lab, un colectivo de Barcelona que se dedica a la investigación de propuestas audiovisuales basadas en técnicas de video mapping, participa en MIRA con Videomapping Sculpture, una propuesta de proyección tridimensional a 360º sobre una escultura circular fija, suspendida en el aire.

“La pieza, que se basa en la irracionalidad del número π (Pi) y alude al infinito, dibuja un universo propio, donde el espectador interactúa con el movimiento del cuerpo”, explican sus creadores, refiriéndose a la estructura en madera que se convierte en una superficie de proyección.

Es de Barcelona también el estudio Device, creador de El Ojo Mágico, que se ha convertido en la imagen de MIRA 2013 con el objetivo de recuperar la fotografía estereoscópica popularizada en la década de 1990 para desarrollar el imaginario visual del festival. Una de las salas de exposición está dedicada a esta técnica, con enigmas y respuestas propuestas al público a través de unas animaciones que ponen a prueba su ingenio visual.

Los belgas de Vision Nocturne presentan Cubix, una instalación interactiva multi-touch, que utiliza la tecnología del video mapping para generar una obra de estética abstracta, sensorial e inmersiva.

Desde el interior de una simple estructura metálica, que define un cubo de 27 metros cúbicos, cubierto con telas translúcidas, el público puede interactuar a través de una pantalla táctil, que le permite controlar las proyecciones y las animaciones abstractas que se van generando.

A partir de un simple dibujo geométrico, Luis Sanz ha creado Ilumina, una instalación interactiva que utiliza la luz para crear un dibujo aumentado con proyecciones y sombras, donde la percepción visual crea la ilusión de espacios y formas tridimensionales.

Finalmente Soft Shell del estudio polaco Pussykrew, es a la vez un ambiente inmersivo y un instrumento híbrido que responde al contacto físico. “Los espectadores están rodeados por imágenes proyectadas sobre tres pantallas, que reaccionan a las caricias de los visitantes a un objeto orgánico con tacto de piel, que en su interior oculta un receptor Arduino”, indican sus creadores.

Muchos de los estudios presentes en el espacio expositivo participan también en la programación de MIRA Lab, que tiene lugar en el CCCB. “Se trata de un evento, destinado a artistas, desarrolladores, comisarios y público en general, dedicado a la investigación de nuevas formas de espectáculo que combinan música y arte en tiempo real”, aseguran los organizadores, refiriéndose a la amplia programación que cuenta con exposiciones, talleres, charlas, proyecciones y presentaciones.

No toda la programación es de aforo libre. Sin embargo, es posible optar por una entrada reducida, que permite acceder sólo a la programación diurna del MIRA Lab (CCCB), pero las instalaciones se presentan en MIRA (Fabra i Coats), de modo que para disfrutarlas hay que adquirir el ticket general o nocturno.
Pese a ello, en el marco del MIRA Lab están previstas dos actuaciones gratuitas y de aforo limitado, que tendrán lugar hoy, jueves 14 a las 20.30, en el Teatro del CCCB, donde actuarán los italianos Nobu_LAB en colaboración con el grupo Mooger Fooger, en un espectáculo donde la música adquiere un valor físico, mientras que el colectivo Electronic Performers presentará Trinity, una pieza de danza interactiva audiovisual.

¡Bienvenidos a 2067!

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 24 de octubre de 2013 – Entrada original en EL PAÍS

“Camara 2067” de David Guez, una máquina del tiempo.

Una cámara capaz de capturar instantáneas que serán reveladas dentro de muchos años, un servicio de correo electrónico que entregará el mensaje en un día determinado antes de 2067 o una radio donde, en lugar de sintonizar cadenas, sólo se pueden captar fechas y escuchar así la música de aquel momento.
Estamos hablando de algunos de los dispositivos que forman la serie 2067, un conjunto compuesto por cinco piezas -instalaciones, objetos y páginas web- que recuerdan muy de cerca una tradicional cápsula del tiempo pero con funcionalidades actualizadas de acuerdo con las posibilidades que nos brindan en la actualidad las nuevas tecnologías.

2067 es un proyecto multidisciplinar entre net.art y arte electrónico, desarrollado por el creador francés David Guez, que cuestiona el significado de tiempo y memoria y nuestra relación colectiva e íntima con estos elementos, planteando preguntas sobre los sistemas de comunicación y las nuevas tecnologías. Todo esto a partir de una fecha, 2067, que el artista transalpino ha elegido por ser el año en que llegaría a cumplir los 100 años.

Esta semana en la feria Show Off, un interesante evento dedicado exclusivamente al arte digital organizado por el Espace Cardin de París, se presentan algunas obras de Guez, incluida la célebre Camera 2067. La peculiaridad de este aparato es que las instantáneas que captura pueden ser enviadas por correo electrónico al futuro, programando una fecha de entrega cualquiera hasta el año 2067. Mientras tanto es posible elegir entre ofrecer las imágenes públicamente en el sitio web del proyecto o guardarlas de manera anónima en el Cloud 2067, algo así como un depósito de memorias online, donde las imágenes permanecerán almacenadas hasta que llegue la fecha de entrega determinada por los usuarios.

“Camera 2067” de David Guez. Instantáneas que pueden ser enviadas al futuro.

Camera 2067 está concebida como un objeto íntimo, una cámara oscura, un contenedor que permite retrasar la información entre el presente y el futuro, donde la red se convierte en la garantía de la memoria guardada y restaurada en el tiempo”, explica al Silicio David Guez. El artista ha creado dos prototipos del aparato, que funcionan con un sistema operativo Android y una conexión wi-fi. Esta singular cámara se presenta en los espacios expositivos en formato instalación, junto con un sofá donde la gente puede reunirse para tomar fotos de grupo, que puede enviar a cualquier dirección de correo electrónico, a si mismo o a sus amigos para recibir en el futuro un recuerdo inesperado.
Guez ha desarrollado también una aplicación Android, que distribuye gratuitamente desde la web del proyecto, para que los usuarios puedan descargarla y convertir sus móviles y tabletas en máquinas del tiempo portátiles.

En la misma línea, Email 2067 es un proyecto para la red que permite enviar un correo electrónico al futuro en una fecha cualquiera hasta 2067. El funcionamiento es muy parecido al de la cámara y accediendo a la interfaz online tan sólo hay que rellenar un formulario con los datos básicos, dirección del destinatario, mensaje, fecha de entrega y unas claves de seguridad. A continuación es necesario confirmar la dirección del remitente y el texto será encriptado y se almacenará en Internet hasta su fecha de vencimiento, cuando será entregado al destinatario en forma de correo electrónico retardado en el tiempo, algo así como un mensaje que llega desde el pasado. Mientras tanto, al momento del envío el destinatario recibe un email, donde se le recuerda que en un día determinado del futuro próximo recibirá un misterioso correo. Junto con el recordatorio están también tres claves de seguridad, que le ofrecerán la posibilidad de volver a recuperar el mensaje en la eventualidad de que en el futuro hubiera perdido la dirección de correo original, un sistema de seguridad que Guez ha integrado también al funcionamiento de la Camera 2067.

Algunas de las radios vintage de la serie “Radio 2067” de David Guez.

Todas las piezas de la serie 2067 juegan con las problemáticas de la identidad, el tiempo y la percepción que tenemos de ellos. Es en este contexto que a la pregunta “¿Y qué responder al pasado?”, Guez nos contesta que en el futuro “Internet se convertirá en una especie de espacio intermediario, donde se reproducirían formas invisibles de intervenciones, es decir, citas con fantasmas, que somos nosotros mismos en diferentes momentos de nuestras vidas”.

Si hasta ahora hemos tratado imágenes y textos, no hay porqué olvidar los sonidos de
Horloge 2067, una pieza que se presenta en la exposición permanente de La Gaité Lyrique, el célebre centro dedicado a la música digital y moderna de París. El reloj recuerda uno de estos dispositivos antiguos con mecánicas y decoraciones muy llamativas al estilo Louis XVI que se conserva bajo una cúpula de cristal.

El principio básico de esta pieza bien se adapta a su presentación en un espacio público, ya que registra de forma permanente los sonidos del entorno que le rodea. Con tan sólo mover una mano delante del aparato, el público activa un mecanismo que desplaza las agujas del reloj atrás y empieza a reproducir el sonido grabado en la fecha que aparece en el display electrónico. Cuanto más velozmente va repitiéndose el gesto de la mano, tanto más rápidamente el reloj retrocede en el tiempo. Después de un minuto, si no recibe otros estímulos, el mecanismo regresa a su posición temporal y sigue grabando lo que acontece en la sala.

Trabaja con los sonidos también Radio 2067, un tradicional dispositivo radiofónico, donde el receptor de frecuencias ha sido modificado para sintonizar años en lugar de cadenas, en una línea de tiempo que va desde 1900 hasta 2013. De ese modo, desplazando el selector se puede escuchar el tema más representativo del año elegido, almacenado con centenares de archivos en formato mp3, gracias una moderna memoria SD.

Como no podía ser de otra forma, cierra esta serie un teléfono: el 2067 Telecom, que ha sido producido en distintos modelos de estética vintage. El artista los presenta en los espacios públicos, como si tratara de intervenciones de land art, interconectadas en una red de dispositivos que permiten registrar un mensaje de voz y enviarlo al futuro. 2067 Telecom está equipado con una aplicación de telefonía móvil que, además de almacenar los mensajes para que puedan ser reproducidos a través del propio teléfono, permite escucharlos llamando al 09 75 13 60 28, con un coste de llamada a Francia.

David Guez lleva desde 1995 realizando proyectos artísticos que establecen vínculos entre diferentes medios y prácticas, y convierten Internet en una interfaz para interactuar con los demás. “Internet sería el modelo de por venir de nuestro universo, donde el espacio, el tiempo, la memoria y los procesos dinámicos de la evolución, propios de un organismo, formarán un sistema de relaciones complejas y, en última instancia, una suerte de inteligencia. Esta inteligencia sería diferente de la nuestra por su capacidad de organizar el tiempo de una forma dinámica y paralela y generar diversos niveles de consciencia e inconsciencia”, concluye Guez.