El banco del tiempo perdido

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 27 de enero de 2014 – Entrada original en EL PAÍS

Un billete de sesenta minutos emitido por el “Time Notes Bank” de Gustavo Romano.

Desembarca en Madrid el Time Notes Bank, un proyecto del artista y comisario argentino Gustavo Romano, que implementa un nuevo sistema monetario, proponiéndose como una alternativa sensible frente al sistema económico imperante y a los modelos de intercambio dominantes. En lugar de valerse de las convenciones monetarias basadas en la acumulación de capital, este banco utiliza una divisa estructurada en unidades temporales -minutos, días y años- ofreciendo a sus clientes reintegros de tiempo perdido. Con oficinas en Berlín, Múnich, Singapur, Mumbai, Buenos Aires, México e incluso dentro del edificio del Banco Mundial en Washington DC, el proyecto concebido por Romano en 2004 se presenta en Madrid, en el marco de la Feria Internacional Ciudad Creativa (Creative City Fair), una exposición abierta hasta el 30 de marzo en el espacio cultural Centro Centro en el Palacio de Cibeles.

Aunque no tiene nada que ver con Momo, puede que aquellos que fueron niños en la década de 1970 no se hayan olvidado la homónima novela del escritor alemán Michael Ende. A pesar de ser considerada como literatura juvenil, Momo planteaba una precoz crítica al consumismo, plasmando un mundo donde los Hombres Grises obligaban los ciudadanos a depositar en un banco todo el tiempo que no dedicaban al trabajo. Desde una perspectiva metafórica, Time Notes Bank hace exactamente lo opuesto. “Es un banco que reintegra el tiempo perdido y se propone como una alternativa para sensibilizar la sociedad sobre el significado de tiempo y de cómo lo estamos utilizando y a menudo malgastando”, indica su creador Gustavo Romano, pionero de la escena electrónica y digital, fundador en 1995 de Fin del Mundo, el primer espacio virtual dedicado al net.art en Latinoamérica y, en los últimos años, colaborador habitual del Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) de Badajoz, donde ha comisariado diversos proyectos expositivos.
Time Notes Bank, que a lo largo de los años se ha materializado con distintas puestas en escena, se presenta en la Feria Internacional Ciudad Creativa como una sucursal bancaria equipada con un clásico cajero automático, que funciona ininterrumpidamente en el horario normal de apertura de la Feria (de martes a domingo, de 10 a 20 horas). La oficina ofrece a sus clientes una promoción especial: un billete regalo del valor de un día, en cambio de una contribución que el usuario tiene que teclear en el display del dispositivo contestando a la pregunta: “Cuéntanos cuál fue el día que cambió para siempre tu vida”.

Gustavo Romano en Madrid. Compra venta de tiempo en las inmediaciones de Puerta del Sol.

Según la situación Romano concibe las oficinas como intervenciones permanente, por ejemplo el cajero instalado en Centro Centro, o móviles, como el que recorrió Madrid por los alrededores de Casa de América y Sol hace cuatro años. Las sucursales se consideran lugares de recepción y clasificación del tiempo cedido involuntariamente, bajo presión o por razones arbitrarias, lo cual le permite relacionarse y establecer un diálogo con el público. “Ser consciente del tiempo de vida que tenemos, del que realmente disponemos para nosotros y del que nos queda, puede parecer algo meramente simbólico”, explica al Silicio, Gustavo Romano “Sin embargo cualquiera que haya participado en las experiencias de las oficinas de Time Notes Bank, de un lado u otro del mostrador, ha dejado huellas reales y activado dinámicas internas. Es algo a medio camino entre arte relacional y psicoanálisis callejero”.

Times Notes Bank, que en 2009 estableció también un servicio de compraventa de tiempo a través de eBay, ofrece varios servicios online. Destacan los préstamos de tiempo a través de la exclusiva Tarjeta de Crédito de Tiempo, un recurso que funciona con una verdadera tarjeta bancaria que viene entregada a los clientes, cuyas funcionalidades –por ejemplo la consulta de saldo de tiempo– pueden ejecutarse desde la red. “Su uso, al igual que los billetes, es ambiguo y en el límite entre realidad y ficción”, continúa Romano. “Objetivamente, se otorga y entrega un crédito inicial en función del pedido del cliente. Ese pedido de préstamo es para cosas que han sido dejadas de lado por falta de tiempo y no de dinero. Una vez aprobado el préstamo, el tiempo comienza a correr. Si accedemos a la web del banco, en la sección banco online, podemos consultar nuestro saldo ingresando el número de tarjeta y el PIN. También podemos examinar la base de datos del tiempo perdido y las compraventa de tiempo”, asegura el artista.

“Time Notes Bank” de Gustavo Romano y la Tarjeta de Crédito de Tiempo.

El cajero, que permanecerá en Centro Centro hasta el 30 de marzo, es sólo la última y más novedosa herramienta del Time Notes Bank, que a lo largo de los años ha establecido oficinas en medio mundo, incluyendo Berlín, Singapur, Mumbai, Buenos Aires, México y el mismo edificio del Banco Mundial en Washington DC. “El de Washington fue un evento muy especial, que comenzó con una invitación del Banco Mundial para participar en una muestra y derivó en una estancia de diez días, trabajando en el banco con un contrato firmado como asesor. De dicha experiencia quedan las entrevistas en la oficina, fotos y un vídeo, que he recopilado en un ebook de descarga gratuita”, recuerda Romano.

La Feria Internacional Ciudad Creativa (Creative City Fair) es una exposición que se plantea “situar Madrid en el epicentro del conocimiento y las soluciones para ciudades inteligentes”, en palabras de Romano, que también es comisario del proyecto junto con el artista y media activista Daniel García Andújar. El creador valenciano presenta el histórico Technologies To The People, un proyecto artístico en forma de hipotética empresa, que desde 1994 le permite desarrollar una vertiente muy peculiar de activismo político y conceptual.

A pesar de estructurarse en stands como un cualquier evento ferial, las pretensiones de la Creative City Fair son del todo ajenas a los tradicionales esquemas de mercado. “La Feria Internacional Ciudad Creativa es fruto de la colaboración entre más de quince empresas e instituciones de distintos países, todas iniciativas de corte artístico, que desde una mirada crítica proponen desarrollos y dispositivos asociados al concepto de ciudades inteligentes”, indican sus comisarios.

El proyecto, una suerte de joint venture entre Psychoeconomy (Gustavo Romano) y Technologies To The People (Daniel García Andújar), surgió a partir de los encuentros de Psychoeconomy, que se celebraron en 2010 en el Matadero de Madrid y en 2011 en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla, entre artistas cuyos proyectos representaban creativamente falsas empresas. “Entonces nos reunimos, a la manera del G8 o el club de Bilderberg, para redactar irónicamente una declaración acerca de la crisis financiera internacional y las formas de enfrentarla. Nos apropiamos del formato de este tipo de eventos empresariales, pero desde la óptica y las estrategias de presentación del arte, aportando soluciones alternativas y planteando nuevas preguntas y enfoques”, concluye Romano.

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