Los investigadores digitales de la arqueología binaria

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 05 de septiembre de 2013 – Entrada original en EL PAÍS

“Street-Scape” de Jaak Kaevats en “Interface Cultures – Use at your own risk!”.

Mientras que hoy en Linz (Austria) se celebra la inauguración oficial de una nueva edición del Festival Ars Electronica con las iniciativas participativas que adelantamos el lunes, nosotros seguimos tras las huellas de los artistas españoles. En este caso las encontramos en Interface Cultures – Use at your own risk!, una exposición muy esperada que reúne 15 de los proyectos más novedosos, producidos en el marco del prestigioso Art University’s Interface Cultures Program, un programa fundado en 2004 por los célebre artistas Christa Sommerer y Laurent Mignonneau en su vertiente de docentes e investigadores. Después de la exitosa edición del año pasado, la iniciativa regresa de la mano del Master en Arte Interactivo y Nuevos Medios de la Universidad de Arte y Diseño de Linz, que en el Festival Ars Electronica presenta las producciones artísticas más logradas del último año académico. Obras que, bajo el lema Playful interactive art, bucean en las relaciones entre hombre y máquinas, a través de la creación de interfaces innovadoras que mezclan arte, tecnología, investigación y diseño.

Y es en este contexto donde encontramos dos jóvenes prometedores creadores españoles, Cesar Escudero Andaluz y Juan Cedenilla, internacionalmente conocido bajo el seudónimo de whoun, que por segunda vez consecutiva participan en el Master de Linz y la relativa exposición.

Interfaz virtual (derecha) de “Random Readings” de Cesar Escudero Andaluz, inspirada en el dispositivo de Joseph Chudy (1787).

Temporalmente residente en Linz, aunque nativo de La Carrera, cerca de Ávila, Cesar Escudero presenta Random Readings, una instalación interactiva –que  nos atrevemos a definir un proyecto de arqueología digital– basada en la reinterpretación de un antiguo dispositivo de telecomunicación visual, concebido en 1787 por el inventor y artista húngaro Joseph Chudy. “El sistema original se concibió como un dispositivo para la comunicación que podía ser visto hasta una distancia de quince kilómetros, formado por un panel de madera con cinco perforaciones de gran tamaño, asociadas a otros tantos elementos de luz”, explica Escudero, aclarando como el dispositivo estaba pensado para definir letras en base a las combinaciones luminosas. Por convención con la primera luz apagada [OOOOØ] se determina la letra A, con la segunda [OOOØO]  la letra B y así adelante hasta un total de treinta y dos señales para definir un código binario con perturbaciones de cinco elementos.

En Random Readings, Escudero ha recreado digitalmente este dispositivo de comunicación, utilizando el lenguaje de programación Processing para materializar una interfaz virtual formada por cinco círculos, que se sobreponen a las imágenes procedentes de distintos canales audiovisuales como webcams, sistemas de vídeo vigilancia y streaming de vídeo.

En el espacio expositivo de Linz, Random Readings recrea una sala de vigilancia con mesas y estanterías metálicas repletas de pantallas que transmiten canales de vídeos, circuitos cerrados, webcams online y también los sistemas para el seguimiento de los visitantes en la muestra. La interfaz virtual creada por Escudero se acopla a todos estos dispositivos e, interactuando con las imágenes en movimiento, decodifica las combinaciones alfabéticas que aparecen en la pantalla. “Cuando la silueta del usuario interfiere en algunos de los cinco puntos virtuales del sistema Chudy, la interfaz lo detecta e imprime en la pantalla la letra correspondiente. De este modo aparece un texto, que puede ser racional si el usuario intenta con sus movimientos corporales tapar los puntos correspondientes a las letras del sistema o irracional, si simplemente pasa por delante y la cámara de vigilancia lo detecta”, indica Escudero.

El artista ha creado también una interfaz física, algo así como un periférico del tamaño de un ratón, que en lugar de los dos característicos botones, dispone de cinco agujeros que funcionan con el sistema alfabético definido por Chudy y permiten escribir como si se tratara de un verdadero teclado.

“El proyecto quiere poner de manifiesto que con la programación informática es posible obtener diferentes datos mediante el seguimiento (tracking-video) de los sistemas de vigilancia y convertirlos en otros datos. Yo los transformo en un texto incomprensible, pero otras personas podrían utilizarlos con fines muy diversos”, concluye Escudero.

“Bit-Poems” del madrileño whoun en la exposición “Interface Cultures – Use at your own risk!”.

Originario de Madrid, pero actualmente afincado en Linz, también Juan Cedenilla a.k.a whoun participa por segundo año consecutivo en Interface Cultures – Use at your own risk! y aborda un proceso de investigación que se remonta al pasado y más concretamente a la memoria literaria y las reglas del soneto inglés clásico.

Con 240313:Bit-Poems, sin enfrentarse a la traducción o traslación de ningún poema en concreto, whoun extrapola las reglas o protocolos que conforman el soneto clásico inglés para dar forma a un conjunto de composiciones poéticas en bits. “Este tipo de poema tiene sus propias reglas y condiciones, tales como: 14 versos, un tema, dos partes principales y un cierto tipo de rima. Todas estas reglas en sí, forman una especie de protocolo característico del soneto inglés”, explica whoun, cuyo objetivo ha sido buscar una nueva estética para representar el tradicional mundo digital hecho de ceros y unos y lo ha conseguido trasladando elementos del mundo físico al digital.

“Los Bit-Poems se generan aplicando las reglas de los poemas a los bits. Para visualizar este proyecto decidí codificar cada palabra como si fuera un color y convertir esa palabra de 32 bits en un color RGB. Como resultado obtuve 140 colores, cuyo patrón cumple todas las reglas del protocolo, es decir, se ven 14 líneas, dos partes principales, tres cuartetos, un pareado y la rima”, asegura whoun al Silicio, destacando que este trabajo termina materializándose en forma de póster. “En la exposición hay una serie de pósters cada uno con un tema, el poema y su visualización y los visitantes que lo deseen pueden coger uno y llevárselo. La obra es un primer intento de codificar un tipo de poesía en un protocolo para realizar poemas de bits. Igual que ahora he seleccionado el soneto inglés, también lo quiero realizar con otro tipo de composición”, concluye whoun.

“Acidable” de Veronika Krenn y Vesela Mihaylova.

Las 15 obras de Use at your own risk! plasman una doble alusión a los riesgos intrínsecos de trabajar con una tecnología innovadora y sus implicaciones culturales a partir de las tradicionales recomendaciones sobre cómo no se debe manejar indebidamente un determinado producto. “Este título recuerda al público que las obras de arte experimental no son una excepción a la regla”, explican Christa Sommerer y Laurent Mignonneau, directores del Master de la Universidad de Arte y Diseño de Linz, que entre sus docentes cuenta con un destacado grupo creadores internacionales como Martin Kaltenbrunner (Los fantasmas de la ópera – EL PAÍS Cultura 5 Sept), Michaela Ortner, Marlene Hochrieser y Georg Russegger.

Por lo demás en Interface Cultures – Use at your own risk! hay obras para todos los gustos y para aquellos que no puedan viajar a Linz, el blog del Master ofrece una buena aproximación a las piezas. Se trata de producciones muy variadas, que van desde las instalaciones interactivas de Oliver Kellow e Ivan Petkov, hasta las reflexiones sobre la industria alimentaria de Davide Bevilacqua y Nina Mengin, mientras que Veronika Krenn y Vesela Mihaylova con Acidable proponen una pieza parecida a una mesa de mezclas formada por exprimidores de cítricos, que generan sonidos mientras te preparas un zumo.

También queremos destacar Street-Scape, un proyecto de Jaak Kaevats, que propone una reinterpretación visual de individuos anónimos moviéndose en el espacio público, a partir de sus características corporales o parámetros diversos, como la velocidad de sus movimientos.

La selección se completa con los objetos sonoros de Alberto Boem y de David Gann, las piezas audiovisuales de Isidora Ficovic, Mihaela Kavdanska y Alessio Chierico y la inédita aproximación a las mascotas a partir de los microorganismos de Micro Pets de Marie Polakova y Veselina Dashinova. Para concluir también tenemos un sueño hecho realidad: The dream of flying, un dispositivo de la italiana Chiara Esposito que permite a las plantas volar.

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