La tierna historia de un teléfono que despegó para no volver jamás

Por: Roberta Bosco y Stefano Caldana | 08 de junio de 2012 – Entrada original en EL PAÍS

El pasado 16 de marzo a las 14 horas de un apacible día casi primaveral, un teléfono móvil despegó desde el Laboratoire Paragraphe de la Université Paris 8. El teléfono, dotado de una grabadora de vídeo encendida y un sistema de GPS, iba tomando altura propulsado por un manojo de globos llenos de helio, que lo arrastraban inexorablemente hacia lo desconocido. Su dueño, el artista Roc Parés seguía en vivo su merodear errático por los cielos de París, con una mezcla de aprensión y entusiasmo. En cambio aquellos que no pudieron acudir presencialmente a la performance, pudieron seguirla a través de la página web del proyecto, que transmitió en tiempo real las imágenes y el audio difundidos por el dispositivo.

Mientras que el itinerario original del teléfono y los vídeos resultantes se pueden ver ahora en Deriva TV, la acción y su memoria se han convertido en el vídeo Deriva, donde el resultado de la vídeo performance se presenta invertido. De ese modo la obra visual relata el devenir del viaje a partir de su final, cuando se pierde definitivamente la señal, hasta el comienzo, cuando el teléfono viene liberado por su dueño, como si fuera una paloma mensajera, pero sin posibilidad de volver.
El viaje del teléfono condenado, algo así como una Laika tecnológica, ha durado unos diez minutos en los que el dispositivo ha recorrido algo más de 15 kilómetros, escenificando una vídeo performance poética, en el espacio público urbano.

El proyecto tuvo algunos antecedentes como las acciones que se llevaron a cabo en el Centro Cultural de España en México en 2006 y en el Mobile World Congress de Barcelona en 2010. El corte intimista, minimalista y poético es una característica distintiva de las obras de Roc Parés, artista con una amplia trayectoria en el ámbito del arte en la red y la investigación de la comunicación interactiva, y profesor en Comunicación Interactiva del Grupo DigiDoc  de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y Director del Máster Universitario en Artes Digitales, de la misma universidad.

Poesía de la que están repletas todas sus obras desde la inolvidable Lightpools o El Ball del Fanalet de 1998, una instalación interactiva multiusuario, realizada en colaboración con Perry Hoberman y su hermano Narcís Parés. Inspirada en la tradición del típico baile popular catalán y ambientada en un entorno parecido a las pistas de baile o de patinaje de antaño, cuyo suelo se convierte en el escenario de un juego colectivo, donde realidad virtual e interactividad tomaban un inusual protagonismo para la época. Catorce años después Lightpools mantiene todo el interés y la vigencia de las grandes obras.

Participación, tradición y poesía siguen siendo la firma de Parés como demuestran también sus obras más recientes, por ejemplo Sil01 de 2006, una instalación audiovisual interactiva realizada en colaboración con el artista y compositor José Manuel Berenguer y el centro de producción catalán Nau Côclea. “Un silo para pienso es un contenedor hermético con una reverberación fantástica. Prácticamente es un instrumento musical”, afirmó Parés cuando transformó un silo, elemento típico del paisaje agrícola industrial catalán, en un espacio donde los visitantes eran obligados a estirarse, ya que no quedaba lugar suficiente para que pudieran mantenerse de pie. En esta posición, con el mero movimiento de sus cuerpos podían controlar y modificar cinco entornos de realidad virtual, desplegados en una pantalla, que ocupaba todo su campo visual.
“La plataforma es una interfaz física que, gracias a unos sensores de inclinación, permite generar sonidos e imágenes mediante los movimientos corporales. Sin embargo, se trata de una interacción mucho menos lógica y más intuitiva y espontánea que la que proporciona un teclado o un ratón”, explica Parés, nacido en México de padres catalanes exiliados y que se instaló en Barcelona a los 15 años.

En 2005 realizó el Self-disassembling Robot, un robot industrial convertido en una marioneta, que se autodesmonta en sincronía con los movimientos de una bailarina que se va desnudando. “Self-disassembling Robot es un robot compuesto por las piezas, funciones y comportamientos estrictamente necesarios para desarrollar una única tarea: desmontarse a sí mismo. Su acción es similar -tanto por su mecanismo como por su efecto- a un suicidio o un strip tease”, explica el artista, apuntando también cómo la alegoría del autodesmontaje del robot cuestiona la vigencia de la noción de trabajo como eje vertebrador de los individuos y las sociedades contemporáneas.

Pionero del arte en Internet en 1995, puso en marcha y fue comisario de Macba En Línia, un proyecto hoy desaparecido pionero en la investigación, producción y diseminación de net.art, en el estado español. A partir de un convenio entre el Macba y la Universidad Pompeu Fabra, en este espacio llegó a presentar en 1996, la primera pieza de net.art producida por un museo español, Sísifo del artista Antoni Abad, con quien Parés prosiguió colaborando hasta el día de hoy en muchas creaciones.

Entre sus trabajos más recientes que unen participación y colaboración, destacan La vecindad, estrenado en 2006 en el Centro Cultural de España en México, una iniciativa participativa, de bajo coste, que invita a cuestionar la comunicación masiva. Los participantes que entran en la sala de exposiciones son invitados a habitar y dar vida a un entorno en el que el recurso de la pantalla cinematográfica a sus espaldas les reubica en un contexto inédito y al mismo tiempo pueden ser seguidos y contactados con el público que sigue la transmisión desde Internet.

Finalmente Pétanque électronique de 2009, un juego telemático realizado en colaboración con Kenneth Russo, que se inspira en la petanca y la reinterpreta planteando la posibilidad de realizar partidas a distancia a través de la tecnología de la red. El juego pone en relación la presencia real y la interacción virtual mediante la combinación entre robótica e Internet.

Un comentario sobre “La tierna historia de un teléfono que despegó para no volver jamás

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s